miércoles, 19 de noviembre de 2014

Más controles y dólar en baja…¿Por cuánto tiempo?

Guillermo Román

Otra vez nos encontramos para ver y analizar el movimiento del dólar, probablemente el indicador económico más utilizado por los argentinos. Así como en el 2001 se publicaba en forma permanente el riesgo país y todos lo tenían como valor de referencia, hoy estamos seguro que la mayoría de los lectores de este informe no tiene presente el valor de ese índice. Por el contrario, ¿quién no sabe mínimamente el valor del dólar oficial y el blue?. Así que vayamos a recorrer las principales variables.

En primer lugar, encontramos las líneas con las cotizaciones mensuales:



Vemos en este gráfico 2 cuestiones puntuales y muy claras:

1. Se mantiene el ritmo devaluatorio del dólar oficial. Lento pero seguro, sigue subiendo aunque menos que la inflación, lo que nos sitúa nuevamente en un escenario de atraso cambiario.

2. La brecha entre el dólar blue y el oficial es muy alta. De todos modos, debemos tener en cuenta que los números corresponden al 31.10.2014. En estos días, se logró reducir la misma y moderar el alza del blue, que parecía descontrolado. Y vemos claramente que se lo pudo bajar prácticamente hasta el valor del dólar de equilibrio o convertibilidad. En unas líneas más vamos a analizar con mayor detalle este movimiento.

El siguiente gráfico nos va a aportar más datos con claridad:



Encontramos que el TC equilibrio retomó una senda alcista muy importante, de más de 5% mientras que el oficial se movió muy poco y el blue descendió marcadamente, volviendo a niveles de agosto. Y por su parte, la diferencia entre los índices de inflación se acentúa.

Ahora bien, lo primero que podemos preguntarnos es si el dólar se “calmó”. Y la respuesta es un rotundo NO aunque se logró un freno momentáneo que sirve para intentar desactivar expectativas.

Si revisamos las causas que generan este desequilibrio y que venimos detallando en estos informes, rápidamente podemos ver que no se resolvió ninguna de ellas.

No hay ingresos de dólares del exterior a través de la emisión de deuda ni se moderó el gasto. Solamente podemos apreciar en estos últimos días que se está cumpliendo un acuerdo entre el Gobierno y los exportadores que consiste en acelerar la liquidación de divisas. Ese acuerdo sería de aproximadamente USD 5.700 millones hasta fin de año, lo que aliviaría en parte la necesidad de dólares.

Por otra parte se incrementaron muy fuertemente los controles sobre las casas de cambio, lo que originó un virtual “feriado cambiario” que se viene extendiendo por algo más de una semana. La realidad es que este escenario “policíaco” generó una fuerte baja tanto del valor del dólar blue como de la cantidad de operaciones concertadas.

Sin embargo, en este punto, creemos que si bien los controles pueden surtir efecto durante el período inicial, normalmente el mercado termina buscando alguna manera de volver a actuar. Y no creemos que pueda bajar mucho más el blue, dado que está muy cerca del TC de convertibilidad, que es un valor técnico bastante consistente.

Adicionalmente al aumento de controles se tomaron algunas otras medidas en el mismo sentido (aplacar la suba del valor del dólar):

* regulación de la tasa de interés: hoy la tasa de los banco se encuentra regulada, con máximos y mínimos según sean activas o pasivas.

* emisión de bonos dollar-linked: funcionan como un seguro por la devaluación. Con esta emisión de bonos se logró retirar una importante cantidad de dinero circulante y sirve para testear el interés de inversores y su respuesta para futuras emisiones. Por su parte, es una forma de fondeo del Tesoro Nacional que le otorga un respiro al BCRA.

* swap de monedas con China: si bien no implican un ingreso concreto de fondos, también alivia al BCRA, permitiendo cancelar las operaciones comerciales con este país en yuanes y pesos. Se está analizando activar un segundo tramo y también realizar operaciones similares con Francia y Rusia.

* licitación de servicio de telefonía 4G: si bien no se realizó todavía ningún desembolso, las ofertas de los prestadores superaron los USD 2.000 millones. Se estipuló que podrán pagar incluso con Boden 2015. En este último caso tampoco implicaría un ingreso genuino de fondos, pero evita el desembolso para pagar el bono el año próximo. Debemos recordad que los vencimientos en el 2015 son muy importantes.

Incluso el invierno no muy riguroso ayudó en este sentido: se compró menos gas que el previsto.

Como podemos apreciar, el objetivo es uno solo: blindar las escasas reservas del BCRA. Como el cepo al dólar no resultó de utilidad, se comenzaron a implementar medidas más racionales. Excepto la regulación de las tasas de interés, el resto de las acciones parecen más coherentes y con probables mejores resultados.

Pero…como siempre, hay un pero. Todo esto se hizo a costa de una caída en la actividad.

Lo venimos diciendo y si leés estos informes, no te sorprendiste. Como reza el dicho “no hay cena gratis, al final, alguien paga la cuenta”. Y lamentablemente, la cuenta la está pagando la actividad económica.

Hace meses te contamos que venía una segunda mitad del 2014 y un 2015 complicados. Y lamentablemente, el pronóstico se viene cumpliendo.

En este caso, el mercado está ajustando por el lado del empleo y la actividad económica. Primero suspensiones, después despidos. Si bien no han sido masivos como en otras épocas, quedan muy pocos sectores no afectados. Desde el automotriz que probablemente sea el más perjudicado hasta el sector agrícola, que sufrió una baja muy considerable en el precio de los commodities en los últimos meses. Ni que hablar de las economías regionales, que son quizás las más castigadas. Hoy les resulta prácticamente imposible exportar dado que los costos en dólares han subido enormemente.

Lamentablemente el precio de utilizar el dólar como ancla inflacionaria tiene como resultado una caída fenomenal de reservas y grandes dificultades por atraso cambiario. En nuestro país no queremos convencernos que la inflación es mala y nos acostumbramos a convivir con ella. De hecho, salvo contadas excepciones (Venezuela entre ellas), el mundo desconoce lo que es la inflación. Nosotros preferimos vivir por sobre nuestras posibilidades un largo tiempo y parece que nos olvidamos cómo son los ajustes posteriores.

Finalmente tenemos 3 puntos más para reflexionar:

1. Países con economías mucho más chicas que la nuestra han obtenido créditos a tasas muy bajas. Bolivia con una emisión que es la primera en 100 años por ejemplo. O Perú, que hace apenas días colocó un bono por USD 1.500 millones a una tasa de 5,75%. Hay que estar atentos. No aprovechamos todos estos años de tasas nulas en USA y por el freno al programa de expansión monetaria americano, seguramente vamos a experimentar un “fly to quality” en los próximos años que va a encarecer sensiblemente la obtención de fondos del exterior.

2. Brasil tiene una inflación del 6% anual aproximadamente y están revisando la misma, para lograr reducirla. El real esta semana cayó al nivel más bajo de la última década, restando competitividad a las exportaciones argentinas. En la medida que tomen decisiones de “austeridad”, nos va a complicar más el escenario.

3. Con la extinción de la cláusula RUFO se abren expectativas de acuerdo con los holdouts y un probable mejor escenario para negociar nueva deuda. Pero atención: un acuerdo no implica reactivación económica. Todavía queda por resolver la inflación que se ubica entre el 30% y el 40%, más vinculada según nuestra opinión a la emisión que a la escasez de divisas.

Desde esta página seguimos insistiendo: el problema de fondo lo vemos en la parte de gastos y no de ingresos. Hasta tanto no aceptemos vivir de acuerdo a nuestras posibilidades productivas y nos ocupemos en ganar competitividad en aquellos sectores en los que ya somos eficientes, agregando valor en la cadena productiva, los ciclos de “stop and go” van a seguir siendo usuales.

Y probablemente, el dólar siga subiendo. El oficial, con relativo control, con mayor o menor atraso cambiario de acuerdo a las necesidades del Gobierno. En este punto, lo más probable es que se intente “domarlo” durante todo el 2015 inclusive, pero siempre a costa de la actividad económica.

Y el blue, escalonadamente. Hoy está en baja pero no creemos que se mantenga mucho tiempo. Las condiciones de le economía dan todos los indicios para esperar una suba sostenida en breve.

La seguimos el mes próximo.

rosariofinanzas.com.ar

El Merval y el precio de la nafta pueden explicar algo del dólar blue


Desde diciembre del 2007 hay tres variables que se han comportado con una misma tendencia: en índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires, el precio del dólar blue y el precio del litro de nafta súper. La cuestión más difícil de resolver para cualquier analista es cuál es la punta de lanza que condiciona al comportamiento del resto. Lo seguro es que no hay una única respuesta.

De acuerdo con el historial de noticias de cada variable hay algunos puntos a tener en cuenta:

Acciones y contado con liqui


Las acciones de mayor volumen del Merval (YPF, Galicia, Macro y Tenaris) se venían utilizando para realizar operaciones de Contado con Liquidación, las cuales -según la lectura que hacemos en el blog- afectaban directamente a la cotización del dólar blue. Cuando los actores del mercado percibían mayor tensión cambiaria incrementaban este tipo de operaciones cuyo tipo de cambio implícito afectaba al paralelo.

Un círculo vicioso que aparecía es la ruta: “Percepción de tensión cambiaria” > Mayor nivel de operaciones de dólar MEP y CCL > Suben activos financieros dolarizados > Suba del dólar blue

Desde hace unos cincuenta días las operaciones de CCL fueron suspendidas de facto y las autoridades emprendieron una cruzada contra el dólar financiero. Como restultado, el tipo de cambio informal bajó. Tocó un máximo de $15,8 a fines de septiembre y hoy se ubica cerca de $13,5.

Nafta súper


La petrolera argentina es la principal actor del mercado de naftas (tiene un 55% del market-share) y en los últimos doce meses ha actualizado el precio de sus combustibles por encima de la tasa de crecimiento del dólar blue y del oficial. Con mayor producción y precios más altos está recomponiendo sus ingresos reales en dólares.

La acción de YPF es la de más ponderación en el Merval y durante este año el comportamiento de esta se reflejó directamente en el movimiento general del índice.

Acciones


Antes del inicio de los controles, el mayor nivel de demanda de papeles para realizar operaciones de dólar subía su precio y empujaba al Merval. Desde que comenzó el feriado para el CLL, el 1 de octubre, el precio en dólares de las acciones de YPF y Tenaris en Nueva York cayó 8,8% y 19,7% respectivamente.

En conclusión, el precio de la nafta súper siguió evidentemente una trayectoria similar a la del dólar blue, y este le siguió la huella al Merval. Cuando se aplicaron los controles y bajaron las acciones y bonos, el tipo de cambio informal cayó. Por otra parte, el precio de la nafta llegó para quedarse.

Como siempre en la economía, el comportamiento de los actores puede modificar cualquier tendencia.

Juan Pablo De Santis

kust.com.ar

PARA QUIENES PREGONAN EL DESENDEUDAMIENTO OFICIALISTA - La deuda del Gobierno con el BCRA llegó a un récord


Son US$72.250 millones. Se debe a que el Ejecutivo paga la deuda con reservas, que son del Banco Central. Además, el organismo debe darle “ganancias” y anticipos para financiar el déficit fiscal.


Datos negativos. Por la deuda del Ejecutivo,
el balance del BCRA es poco serio.

Ismael Bermúdez

El Gobierno le adeuda al Banco Central US$48.500 millones y $224.000 millones que equivalen a otros US$26.750 millones, según las cifras oficiales al 31 de octubre pasado. En total son US$75.250 millones, más de dos veces y media las reservas internacionales brutas del BCRA, que rondan los US$28.100 millones, incluyendo los yuanes chinos y los dólares depositados en Nación Fideicomiso pero no cobrados por los bonistas acreedores.

Al mismo tiempo, el Gobierno viene incrementando el endeudamiento público a través de la colocación de nuevos bonos vinculados al dólar, que actúan como un seguro de cambio cuando se admite que el tipo de cambio oficial está retrasado y hay un alta brecha con el dólar paralelo. De aquí se desprende el fuerte incremento potencial de la deuda si se devalúa a mayor ritmo la moneda o se dispone en el futuro una “unificación cambiaria” con un dólar más alto.

A eso se suma la capitalización de intereses, luego de haber reconocido intereses moratorios y punitorios con el Club de París, a lo que se agregan los “arreglos” con Repsol y en los tribunales del CIADI, donde hay litigios pendientes.

Todo esto lleva a que el endeudamiento público total en pesos y moneda extranjera ronde el equivalente a US$250.000 millones. No obstante, el Gobierno presenta los números excluyendo lo que adeuda a organismos públicos, como BCRA, ANSeS o Banco Nación, como si esas deudas no existieran ni tuvieran impacto sobre la economía y las finanzas por tratarse de “deuda interestatal”.

Sin embargo, una de sus consecuencias es la escasez de dólares en el BCRA y los pesos “sobrantes” en la economía– con su consecuencia en mayor inflación y recesión. Y se explican porque el Gobierno se convirtió en un “pagador serial” de la deuda pública. Pero no fue cancelando los vencimientos con fondos propios sino tomando prestados los dólares y los pesos del BCRA, que no sólo no está en condiciones de devolver sino que necesita que le sigan abasteciendo de más pesos y más dólares.

Los US$75.250 millones representan el 67% de los “activos” del BCRA. Una gran parte son Letras intransferibles por los dólares de las reservas que le fue prestando y le sigue prestando al Tesoro Nacional para pagar la deuda y cubrir los baches fiscales. Es un crédito cuyo primer vencimiento, que corresponde al pago al FMI, es en enero de 2016 y se extiende hasta 2024. El resto son “adelantos transitorios” en pesos que el Tesoro no sólo no cancela sino que amplía año a año. En lo que va de 2014 fueron $45.000 millones. Y se descuenta que hasta fin de año habrá más “adelantos” y pagos de deuda que saldrán de las reservas y de la emisión del BCRA.

Además, si se cumple lo que figura en el Presupuesto 2015, el año próximo el BCRA deberá darle al Gobierno más divisas, por US$11.889 millones, para pagar los vencimientos de la deuda pública. También deberá entregar $85.000 millones por utilidades contables. Y más “adelantos”, por $62.000 millones. Esto no incluye las necesidades del sector privado de dólares para pagar sus propias obligaciones con el exterior.

Así, un Tesoro –en déficit creciente– le estaría adeudando al BCRA a fines de 2015 más de US$90.000 millones. En tanto es difícil precisar la magnitud de las reservas, porque si bien van a seguir disminuyendo por los préstamos y pagos a cuenta del Tesoro y el previsto déficit fiscal, el número final dependerá de lo que pase con el comercio exterior, con los fondos buitre y de si se consiguen inversiones y préstamos financieros.

Por su parte, el BCRA carga con una deuda de $255.000 (son unos US$30.000 millones) con los bancos y otras entidades en Letras que emite para absorber una parte de los pesos que emite y que crece con los intereses que devenga.

Los pesos en circulación suman $407.400 millones –que equivalen a US$47.700 millones– que tienen un respaldo en divisas de sólo el 60% por los US$28.100 millones de reservas.

clarin.com

lunes, 17 de noviembre de 2014

Inflación del Indec para primeros 10 meses es de 21,4%, casi la mitad de la medida por privados


El resultado oficial resultó 1 punto inferior al 2,2 por ciento estimado por las consultoras privadas y difundido ayer por diputados nacional


La variación de precios al consumidor de octubre fue de 1,2 por ciento y acumuló en diez meses un alza de 21,4 por ciento, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El resultado oficial para octubre resultó 1 punto inferior al 2,2 por ciento estimado por las consultoras privadas y difundido ayer por diputados nacionales.

En 10 meses el cálculo oficial resulta 12 puntos menor al calculado por los privados que fue de 33,3 por ciento. Para el organismo oficial, las principales subas durante octubre se observaron en gastos médicos y en los servicios básicos en viviendas, seguidos esparcimiento y alimentos y bebidas.

De acuerdo al informe del INDEC los costos en salud aumentaron durante octubre 2,5 por ciento, impulsados por avances de 2,8 por ciento en medicina prepaga y 2,9 por ciento en medicamentos. Los gastos en vivienda crecieron 2,1 por ciento, alza que se explica por un incremento de 9,3 por ciento en reparación y gastos comunes.

Para el INDEC la indumentaria se ajustó 1,7 por ciento, por subas de 1,6 por ciento en ropa y 1,8 por ciento en calzado. A su vez el rubro esparcimiento mostró un alza de 1,8 por ciento, fogoneado por un alza de 4,6 por ciento en turismo.

El trabajo oficial indicó que los alimentos y bebidas tuvieron durante el mes pasado un incremento promedio de 1 por ciento. Las frutas con un aumento de 2,2 por ciento, fue el rubro se mayor alza, seguido por aceites y grasas (2 por ciento) y carnes 0,9 por ciento. Las bebidas aumentaron 1,2 por ciento, a partir de un incremento de 1,8 por ciento de aquellas que contienen alcohol.

Los valores en transporte y comunicaciones avanzaron 0,6 por ciento, al igual que en educación. En las últimas horas el flamante Director del INDEC, Norberto Itzcovich, defendió los cálculos de su institución y desestimó un nivel de inflación del 40 por ciento que, a su juicio, se da en los barrios más caros de la Ciudad de Buenos Aires.

Justamente ayer la ciudad de Buenos Aires estimó que la inflación de octubre fue de 1,9 por ciento, acumulando desde enero un incremento de 33,6 por ciento, cifras coincidentes por la calculada por privadas. En otro orden, los precios mayoristas subieron en el mes en estudio 1,2 por ciento. Desde enero avanzaron 25,9 por ciento y respecto a octubre del año pasado subieron 29,3 por ciento. Por su parte, los costos de las construcción crecieron en octubre 0,9 por ciento, en 10 meses 30,5 por ciento y 33,1 por ciento en la comparación interanual.

nexofin.com

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Megaoperativo de la AFIP en bancos, casas de cambio y financieras de distintas provincias


Un total de 250 agentes realizaron 71 allanamientos simultáneos por "inconsistencias fiscales" en distintos domicilios de Capital Federal, provincia de Buenos Aires, Mendoza y Córdoba


Vanoli (BCRA), Sbattella (UIF), Girard (CNV) y Gonella (PROCELAC),
los nuevos Intocables que aterrorizan a la City
Más de 250 Agentes de la AFIP, apoyados por efectivos de la Policía Federal, realizaron una serie de allanamientos simultáneos en 71 domicilios en la Ciudad de Buenos Aires, en la provincia de Buenos Aires, Mendoza y Córdoba, se informó oficialmente.

Según pudo saber Infobae, dentro de las entidades allanadas estuvieron el Banco Mariva, Transcambio, Banco Columbia, Banco Voii, Caja de Valores y otras Cooperativas y entidades financieras.

Las mismas fuentes oficiales informaron que la investigación se inició por acciones de control y cruces sistémicos de AFIP que detectaron cuatro empresas que operaron en el mercado financiero con títulos (por $120 millones) y mostraban inconsistencias fiscales. En los operativos también se secuestraron armas de fuego.

"Las cuatro empresas que realizaron las operaciones de compraventa de títulos actuarían como empresas pantalla para ocultar a los verdaderos beneficiarios y así permitirles la fuga de capitales", señalaron desde la AFIP.

La maniobra fue denunciada ante la Justicia, habiendo tomado intervención en el caso el Juzgado Federal de Quilmes a cargo del juez Luis Armella, con intervención de la Fiscalía Federal de Quilmes.

Los allanamientos en el Microcentro tuvieron lugar en los bancos Mariva, Columbia, Voii y Caja de Valores, así como también en la casa de cambio Transcambio y en "otras cooperativas y entidades financieras", según puntualizó el organismo recaudador.

"Nosotros hicimos una denuncia en virtud de una clara maniobra en la que se volcaba dinero a entidades bursátiles y del resultado de la misma y con la acción que ha llevado a cabo el juzgado, se determinó allanar dicho domicilio y nos encontramos con esa novedad, explicó Fabián Osvaldo Di Risio, de la Subdirección General de Operaciones Impositivas de grandes Contribuyentes Nacionales de la AFIP.

Di Risio explicó que los allanamientos se realizaron por orden del Juzgado Federal de Quilmes en virtud de una investigación de la AFIP, en donde se buscó "documentación de cuatro empresas" que realizaron operaciones de compra-venta de títulos por 120 millones de pesos, sin tener "la justificación económica y financiera" para hacerlo.

"Estamos en búsqueda de los verdaderos titulares del dinero y ante la figura de posible lavado de dinero", indicó el funcionario, quien señaló que en la presunta maniobra estarían involucrados "sociedades de bolsa, entidades bancarias y un agente de Bolsa que tiene participación societaria en entidades bancarias".

"La maniobra consiste en que las empresas que son las que hacen las inversiones en los registros públicos, no tienen los fondos y no pueden justificar tampoco de quién provienen, para luego involucrar el dinero en la entidad bursátil", comentó Di Risio, quien se excusó en el "secreto de sumario" para no dar los nombres de las empresas.

El subdirector de Grandes Contribuyentes de la AFIP puntualizó que "hasta ahora tenemos 120 millones de pesos involucrados y sobre eso, luego tenemos que precisar cuál es la pretensión fiscal (es decir la evasión), pero estamos frente a un hipotético hecho de lavado de dinero".

infobae.com

martes, 11 de noviembre de 2014

Presión sobre el dólar liqui: CNV suspendió a dos sociedades de bolsa y ahora va por más


La Comisión continúa con más inspecciones entre entidades y agentes bursátiles, que podría derivar en nuevas suspensiones y más multas millonarias en los próximos días

por MARIANO GORODISCH


"Es una injusticia mayúscula y una agresión nunca vista desde la dictadura. Hay mucho ensañamiento. Estamos con abogados a full", advierten en una de las tantas entidades denunciadas por el Gobierno, que empezó por Mariva, Facimex, Banco de Valores, Banco Ciudad y las casas de cambio America y Arpenta.

La CNV dispuso ayer la suspensión preventiva de las sociedades de bolsa Arpenta y JR Bursátil por incumplimiento de normas, luego de ser inspeccionadas semanas atrás por el BCRA y la UIF.

Sostienen que el regulador continuará con más inspecciones entre agentes bursátiles y bancos, que podrían derivar en nuevas suspensiones y multas millonarias. En el Banco Central, descansan 80.000 expedientes que datan desde los años 80 prontos a salir a la luz. El objetivo es paralizar las operaciones de contado con liqui, que es el hermano mayor del blue.

En el caso de Arpenta, la suspensión –que será apelada– fue por la existencia de 48 cajas de seguridad utilizadas para prestación de servicios a clientes. Según pudo saber este diario, los cofres son de uso personal y familiar y nunca le impidieron tenerlos en los últimos 22 años.

Por otro lado, la CNV no constató que la sociedad realizara auditorias en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, como establece la ley.

También se verificó que no se acreditó en forma fehaciente la titularidad de los valores del tesoro de Arpenta, lo que imposibilitó determinar el origen de los fondos allí encontrados por los inspectores. Asimismo, desde el regulador comunicaron que se halló una importante suma de dinero tirado en el piso de una de las oficinas.

Sin embargo, quienes conocen el manejo de los billetes en esa oficina recalcan que el dinero se encontraba sobre un estante, en un sitio común de guarda con resguardo ignífugo para legajos, y que todos los fondos estaban plenamente justificados en su origen.

"Resulta paradójico que el Gobierno haga tanto hincapié en temas de lavado justo cuando Estados Unidos investiga al Banco Nación y por lavado, y mientras continúa vigente el blanqueo de capitales que sirve para lavar plata", es el comentario más repetido en las mesas.

En Arpenta también se verificó un atraso de 17 días en el libro de operaciones y se constató que la sociedad no contaba con una estructura funcional adecuada, debido a que la casa de cambio ocupaba el mismo piso que la sociedad de bolsa, notoriamente interconectadas entre sí, incumpliendo lo establecido por la ley. Por eso, la suspendieron por seis meses para operar en cambios hasta abril del año que viene, cuando deberán hacerlo en un local a la calle o en una galería comercial. Otras de las irregularidades detectadas fue que los legajos de los clientes se encontraban en bauleras ubicadas en el subsuelo, no pudiéndose identificar cuáles de ellas pertenecía a cada una de las sociedades.

En cuanto a JR Bursátil, los funcionarios que se presentaron en el domicilio legal de la sociedad en Mendoza verificaron que ahí no funcionaba, sino que lo hacía en Mar del Plata. Allí, se encontró una caja fuerte de pared y un montacargas que comunicaba el primer piso con el tesoro de la casa de cambio La Moneta Cambio que operaba en el subsuelo del edificio, evidenciando la falta de independencia entre las sociedades.

"Lo mejor que podés hacer hoy es hacer la plancha: cuanto menos hagas, mejor, para no llamar la atención y que no te caiga una inspección", asegura el dueño de una casa de bolsa. Y agregó: "Los nuevos funcionarios del Central quieren ganarse los laureles haciéndose los malos, aunque sepan que luego todas las multas serán apeladas, pero con estas advertencias lograron su objetivo: bajar el blue".

cronista.com

lunes, 10 de noviembre de 2014

El mercado duda si la victoria sobre el dólar blue es sostenible

Se trata de lo que los analistas ya llaman “especulación hormiga”: los pequeños ahorristas corren, cada comienzo de mes, a cambiar el 20% de su salario –que es lo máximo que permite la regulación- por dólares al tipo de cambio oficial. Y luego, sin solución de continuidad, lo revenden en el mercado paralelo para hacer una ganancia con la “brecha” entre ambas cotizaciones. En la primera semana de noviembre, ya se compraron –y revendieron- US$ 206 millones a pesar de que hubo un feriado cambiario.

Pero esta situación contiene su propio límite: en la medida en que esa reventa presiona y baja la cotización del blue, la ganancia se achica porque la brecha con el tipo de cambio oficial es menor. En definitiva, esa ayuda de los “especuladores hormiga” tampoco puede durar mucho tiempo.



Fernando Gutiérrez desde Buenos Aires


Luego de varios meses de sufrimiento, los funcionarios del equipo económico argentino pueden, por fin, relajarse y festejar. En su guerra santa contra el dólar paralelo lograron la pasada semana una victoria épica: con los $ 13,10 argentinos que registró su cierre del viernes, el “blue” retrocede a su valor más bajo desde agosto pasado.

De esta manera, la brecha entre los tipos de cambio oficial y paralelo se redujo a 53%, todo un logro si se considera que hasta hace pocas semanas la distancia era de casi 100%, lo cual generaba un gran expectativa devaluatoria y ponía una presión adicional a la inflación.
Para el gobierno de Cristina Kirchner, controlar al tipo de cambio paralelo se constituyó en un objetivo político central. La presidenta está convencida de que, mediante la manipulación de la cotización del blue, un grupo de bancos y grandes empresas generan un clima de inquietud social.

Tanto, que en sus discursos ha repetido que un grupo de empresarios arma “corridas cambiarias” con el objetivo de desestabilizar al gobierno. En consecuencia, la orden que recibieron los funcionarios –en particular el flamante titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, y el ministro de economía, Axel Kicillof- fue echar mano a todas las herramientas disponibles para domar la “conspiración”.

No es la primera vez, por cierto, que el gobierno intenta controlar este mercado por la vía de los “aprietes” a banqueros, cambistas, sociedades de bolsa y a los populares “arbolitos” de la city porteña. Pero esta vez impresiona un cambio de metodología y de convicción en la aplicación de sanciones.

Históricamente, algún funcionario levantaba el teléfono para pedirle algunos días de calma a banqueros importantes, y entonces lo que se percibía en las jornadas posteriores era una disminución en los volúmenes operados en las “cuevas”, o eventualmente la imprevista aparición de dólares a un precio más bajo que el de mercado. Pero siempre se trataba de remedios de corta duración. Ahora, el gobierno está dispuesto a mantener firmes las riendas del mercado, y dejó en claro que no escatimará golpes de impacto. En las últimas semanas se han visto efectivos policiales irrumpir en bancos y casas de cambio, mientras los funcionarios del Banco Central han anunciado una seguidilla de multas y suspensiones, muchas veces por pequeñas causas de irregularidad documental que se arrastran al año 2008.

En paralelo, hubo medidas financieras tendientes a diluir las expectativas devaluatorias. El objetivo del ministro Kicillof fue mostrar que no habrá una crisis de falta de divisas en el siempre difícil verano argentino. Para ello, firmó un acuerdo con los exportadores de soja, en el cual se comprometen a ingresar US$ 5.700 millones antes de fin de año. A cambio, el gobierno les entregará bonos indexados por el tipo de cambio. Y además, se anunció la puesta en práctica de un swap de monedas con China, que podría ser seguido por acuerdos similares con Francia y con Rusia.¿Efectividad o especulación?
Es comprensible, entonces, la euforia del gobierno por haber logrado un punto de inflexión en cuanto a la expectativa devaluatoria. Pero claro, ello no implica que se haya disipado el gran interrogante: ¿será esta vez duradera la política de control del mercado paralelo o, como ocurrió históricamente, habrá un efecto de rendimiento decreciente?

Y allí es donde los analistas plantean sus dudas y críticas. En primer lugar, cuestionan que, para dominar el mercado paralelo -que es ilegal- hayan afectado el funcionamiento de un mercado legal, como es la operatoria conocida como “contado con liqui”. Se trata de un mecanismo de triangulación por el cual se pueden comprar bonos en pesos y revenderlos en el exterior, en dólares.

Es la manera alternativa que les queda a las empresas para hacerse de dólares cuando el Banco Central tiene que racionar divisas. Las compañías aceptan el costo extra para comprar esos billetes y, en definitiva, le hacen al gobierno el favor de descomprimir la presión sobre las reservas oficiales.

Pero Kicillof está convencido de la cotización del “conta con liqui” es pasible de ser manipulada por los bancos con intenciones políticas. En consecuencia, se ha perseguido esta operatoria, lo cual enfría más una economía que lleva 14 meses consecutivos de recesión.
Pero, sobre todo, quienes cuestionan la metodología gubernamental dicen que el gobierno sobreestima el efecto de sus medidas represivas y subestima el verdadero motivo por el cual baja el “blue”.

Se trata de lo que los analistas ya llaman “especulación hormiga”: los pequeños ahorristas corren, cada comienzo de mes, a cambiar el 20% de su salario –que es lo máximo que permite la regulación- por dólares al tipo de cambio oficial. Y luego, sin solución de continuidad, lo revenden en el mercado paralelo para hacer una ganancia con la “brecha” entre ambas cotizaciones. En la primera semana de noviembre, ya se compraron –y revendieron- US$ 206 millones a pesar de que hubo un feriado cambiario.

Pero esta situación contiene su propio límite: en la medida en que esa reventa presiona y baja la cotización del blue, la ganancia se achica porque la brecha con el tipo de cambio oficial es menor. En definitiva, esa ayuda de los “especuladores hormiga” tampoco puede durar mucho tiempo.

En cualquier caso, los pronósticos respecto de lo que ocurrirá en la cruzada contra el blue son de escepticismo.

“No hay antecedentes en el mundo en los que por perseguir al mercado informal se haya conseguido bajar el precio del blue, al contrario, baja un tiempo y después rebota con fuerza a un valor alto”, afirma Pedro Rabasa, director de la consultora Empiria.

En tanto, Facundo Martínez, economista jefe de la consultora M&S, argumenta que la calma cambiaria es transitoria: “Estas medidas son un puente para que haya un cambio importante en la economía desde la raíz, pero esto por el momento no está apareciendo, por lo que los controles son cada vez menos efectivos”.

El surgimiento del nuevo dólar “desahorro” 

La nueva polémica es si la compra de dólares “oficiales” corresponde realmente a lo que se suponía que sería su cometido –es decir, el ahorro- o si lo que se está fomentando es una práctica especulativa para aquellos que no tienen otra forma de protegerse de la inflación. Para el economista Tomás Bulat, lejos de ser un síntoma de una población que quiere aumentar sus niveles de ahorro, estas grandes compras de dólares al tipo de cambio oficial reflejan una nueva forma de “desahorro”.

Bulat explicó que, hasta hace tres meses -cuando la brecha era relativamente baja- recomendaba el “dólar ahorro” como una alternativa interesante. En ese momento, sólo seguían su consejo aquellos con ingresos lo suficientemente altos como para dejar un excedente una vez cubierto el presupuesto familiar. Ahora, en cambio, se han sumado asalariados que, más que perseguir un objetivo de ahorro, ven en el dólar un mecanismo de protección. “Cuando la brecha se amplió, esta misma gente, que no tenía capacidad de ahorro, llega a fin de mes precisamente como consecuencia de que compra el dólar ahorro”, describió. Según Bulat, las divisas operan, entonces, como una forma de facilitar el consumo: “Es en realidad un ‘dólar desahorro’, porque es para gastar”, explicó.

elobservador.com.uy

¿Cuantos días aguanta este gráfico?


twitter.com/hugoscaramella

martes, 4 de noviembre de 2014

"Bicicleta" de ahorristas: compran dólar al precio oficial, lo venden al blue y le dan una mano al Gobierno


El primer día hábil de noviembre dejó en claro algo que analistas venían sospechando. Cada comienzo de mes los asalariados adquieren divisas hasta el máximo permitido por AFIP para luego desprenderse de esos billetes y ganar con la brecha cambiaria. El paralelo, anestesiado ¿Tema resuelto?



Ya se transformó en un signo de época: en cada comienzo de mes, la demanda por dólares al precio oficial explota, ante las mayores solicitudes de ahorristas que luego revenden esos billetes verdes en el mercado paralelo.

De esta forma, ellos mismos contribuyen a que el blue se mantenga anestesiado por unos días.
Este fenómeno ha sido bien visible en los últimos meses, con especial intensidad desde que terminara la "pax cambiaria" de Juan Carlos Fábrega, que se había prolongado desde febrero hasta que estalló la crisis de los fondos buitre.
Este lunes, en el primer inicio de mes desde que Alejandro Vanoli asumiera en el Banco Central con su nueva política de "mano dura", el ciclo se repitió.
Los ahorristas, que en los últimos días de octubre le estaban pidiendo permiso a la AFIP por unos escasos u$s7 millones, corrieron ayer, con su sueldo recién cobrado en mano, a transformar los pesos en dólares a $10,22 -la cotización que surge del tipo de cambio oficial de $8,52 más un 20% por adelanto-.
El monto de u$s64,3 millones vendidos ayer en un día es una cifra elevada, aunque es un 10% inferior al volumen que se había vendido el primer día hábil del mes pasado.

Una ventanilla super activa


Desde que nació a fines de enero pasado, luego de la fuerte devaluación del 24% del peso realizado por el Banco Central, el dólar que vende el Gobierno para ahorro es cada vez más demandado.
El aliciente no es menor: el precio oficial del billete estadounidense poco se ha movido desde el origen de esta alternativa de ahorro, en medio de una inflación cercana al 40% y de un valor del blue que llegara a subir en un momento hasta un máximo del 55%.
De hecho, este mayor apetito por el "dólar barato" se observó con mucha evidencia los primeros días de cada mes, cuando los ahorristas cobran sus salarios.
Un dato contundente es que a comienzos de año, los picos diarios de demanda que se registraban eran de un máximo de u$s23 millones.
Pero, a medida que su valor se mantuvo prácticamente estable y los sueldos aumentaron, la demanda fue creciendo las primeras jornadas de cada mes hasta alcanzar el primero de octubre el récord diario de u$s74 millones, casi 4 veces la cifra más alta solicitada el 2 de julio.
En la cantidad de operaciones realizadas también se vio un importante incremento, ya que en octubre llegó a duplicarse respecto al mes anterior y a superar las 100.000 transacciones.
A continuación, se detallan las mayores ventas diarias realizadas en cada mes de "dólar ahorro" a medida que avanzó el 2014:

• 3 de febrero: el blue estaba $12,55 y se vendieron u$s23 millones.
• 2 de julio: el informal había bajado a $12 y se comercializaron u$s19,5 millones.
• 4 de agosto: el marginal estaba en $12,80 y se vendieron u$s32 millones.
• 1 de septiembre: el blue había trepado a $14,20, y la demanda subió a u$s40 millones.
• 1 de octubre: el marginal comenzó el mes en el récord de $15,50. El nerviosismo del mercado fue tal que se vendieron ese día u$s74 millones en el tope máximo de 100.000 operaciones. Y sólo en los dos días siguientes se transaccionaron casi 123 millones de dólares.

Es decir, en esos tres días se comercializó la mitad de lo operado en todo octubre (u$s446 millones), mes que duplicó y hasta triplicó al resto de los períodos. Exceptuando septiembre, cuando se registraron ventas por u$s379 millones.

Noviembre blue


En la primera jornada hábil de noviembre, con la baja de casi 40 centavos del blue, la demanda mermó un poco: 87.700 operaciones por un total de u$s64 millones.
Se trata, además, de una cifra importante si se toma en consideración que se produjeron algunas temporarias "caídas" del sistema de la AFIP que autoriza la compra de divisas.
A pesar de las suspicacias que estos problemas informáticos siempre generan, fuentes de la entidad afirmaron que los inconvenientes surgieron por el alto tráfico de la página web en una fecha en la que había vencimientos tributarios. Y aseguraron que la operatoria cambiaria no sufrió problemas importantes.
En todo caso, lo relevante es que, en simultáneo con estas compras, se produce la reventa de esos dólares en el mercado paralelo.
Es lo que en la jerga financiera se llama "arbitraje": cuando un mismo producto tiene dos precios muy diferentes en dos mercados, siempre aparecerá alguien dispuesto a comprar en aquel lugar donde está barato, para revenderlo donde cotiza más alto y, de esa forma, embolsar la diferencia.
Cuanto más grande sea la brecha entre el tipo de cambio oficial y el blue, mayor será el atractivo para esta operatoria, en la que se involucran miles de pequeños ahorristas.
Y se da, cada vez con mayor visibilidad, una situación paradójica: esa "especulación hormiga" resulta funcional a la intención del Gobierno de aplacar al dólar blue, dado que aumenta la oferta de divisas en el mercado paralelo -donde los volúmenes son pequeños- con lo cual presiona a una baja en la cotización.
De hecho, este lunes, coincidentemente con la venta de estos u$s64 millones, el blue tuvo una nueva caída en su precio y cerró a $13,90, su menor valor en dos meses.

¿Ahorro o desahorro?

La nueva polémica es, en este contexto, si la compra de dólares corresponde realmente a lo que se suponía que sería su cometido -es decir, el ahorro- o si lo que se está fomentando es una práctica especulativa para aquellos que no tienen otra forma de protegerse de la inflación.
Para el economista Tomás Bulat, lejos de ser un síntoma de una población que quiere aumentar sus niveles de atesoramiento, estas mayores adquisiciones al tipo de cambio oficial reflejan una nueva forma de "desahorro".
Bulat explica que, hasta hace tres meses -cuando la brecha era relativamente baja- recomendaba el "dólar ahorro" como una alternativa interesante.
En ese momento, sólo seguían su consejo aquellos con ingresos lo suficientemente altos como para dejar un excedente una vez cubierto el presupuesto familiar.
Ahora, en cambio, se han sumado asalariados que, más que perseguir un objetivo de ahorro, ven en el dólar un mecanismo de protección.
"Cuando la brecha se amplió, esta misma gente, que no tenía capacidad de atesoramiento, puede llegar a fin de mes precisamente como consecuencia de las ventajas que les genera la compra de dólar ahorro", describió.
Según Bulat, las divisas operan, entonces, como una forma de facilitar el consumo: "Es en realidad un ‘dólar desahorro', porque es para gastar. Mucha más gente lo compra porque no puede atesorar".
En tanto, Agustín Etchebarne, economista y director general de Libertad y Progreso, señala que el contexto económico sigue propicio para una alta demanda de la moneda estadounidense.
"El dólar ahorro sigue pareciéndole barato a los particulares, aunque si el blue sigue bajando tendrán más tranquilidad y las expectativas de devaluación se moderarán un poco".
En los últimos días, el billete paralelo cayó un 13%, desde los $14,70 hasta los actuales $13,90 (ver gráfico).

Entre las causas de esta caída, según el experto, hay una leve mejora de las expectativas, tras la consecución de dólares por parte del Gobierno.
"Los cerealeros liquidaron más de u$s600 millones la semana pasada y se activó el primer tramo del swap con China, con lo que ingresó un equivalente de 800 millones de dólares de los 11.000 millones posibles", destaca Etchebarne.
Y recuerda que hay cierta confianza en el mercado en el sentido de que, si se arregla con los holdouts luego del vencimiento de la clausula RUFO, "el Gobierno podría endeudarse por hasta u$s5.000 millones en el exterior en el primer trimestre del 2015".
Sin embargo, no considera que esta situación pueda revertir el principal motivo para la expectativa devaluatoria, que es la persistencia del déficit fiscal. Bajo esa perspectiva, pronosticó que la demanda del público por el dólar a través de la ventanilla oficial continuará elevada.

Un favor no reconocido


El Gobierno, naturalmente, no admitirá que este desinfle del dólar paralelo es la consecuencia de que los ahorristas buscan una ganancia de $3,68 por cada dólar vendido.
Más bien, atribuirá este "éxito" a la política represiva en la city porteña, con su despliegue de policías y sus medidas sancionatorias a bancos y casas de cambio.
El optimismo demostrado en los últimos días por Alejandro Vanoli apunta a una continuidad de las medidas represivas contra la "especulación" y a un alivio en la situación de las reservas del Banco Central como principales armas para forzar la caída del dólar blue.
"Entramos en un territorio favorable que se expresa en el hecho de que las distintas variables del dólar se hayan reducido, tanto el de contado con liquidación como el dólar ilegal", celebró el funcionario.
Vanoli se mostró contento tras la activación del swap de monedas con China, que le permitieron volver a situar las reservas por encima de los u$s28.000 millones.
Pero la mayoría de los analistas discrepa con esta visión. No sólo creen que la brecha entre el blue y el tipo de cambio oficial puede volver a crecer sino que, además, atribuyen la actual calma más a las ventas minoristas que a las medidas represivas.
"Si piensan que al dólar se lo va a dominar con la policía y con los gendarmes, estamos complicados. Las cuevas que estaban en el microcentro se van a ir a Caballito, pero lamentablemente van a seguir existiendo", sostiene Martín Redrado, ex titular del Central.
En la misma línea, el economista José Luis Espert destaca que los antecedentes históricos muestran una larga lista de fracasos en los intentos por dominar a este mercado.
Este economista se muestra crítico con la actitud de "criminalizar el único dólar libre que existe para el ahorrista".
El punto central que remarcan los analistas es que el dólar sube porque hay inflación y entonces una gran cantidad de pequeños ahorristas buscan refugio para su dinero.
El Gobierno, en cambio, piensa que es producto de maniobras especulativas llevadas a cabo por "buitres internos" y grandes corporaciones.
En consecuencia, al equivocar el diagnóstico, crece el escepticismo de los economistas respecto de que pueda darse un largo período de estabilidad del billete informal.

iprofesional.com
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