viernes, 25 de julio de 2014

La base monetaria volvió a marcar una expansión récord

Juan Gasalla
Por: Juan Gasalla jgasalla@infobae.com

En junio y julio, el Banco Central abandonó la política de contracción de billetes en circulación y reforzó el giro de pesos al Tesoro para cubrir el déficit fiscal. En 40 días se emitieron $41.398 millones


La economía argentina se debate entre la inflación y la recesión. Las medidas oficiales para desacelerar la suba de precios, como la absorción de liquidez y la suba de tasas, son un obstáculo para incentivar la actividad económica, porque disminuyen la cantidad de dinero en circulación y encarecen el crédito.

Junto con la fuerte devaluación de enero, el Banco Central llevó las tasas de interés para la colocación de Letras (LEBAC) al filo del 30% anual. Este incremento, cuya lectura de mercado es la previsión oficial de inflación para los doce meses siguientes, impulsó a las entidades financieras a entregar pesos en cartera a esa tasa de referencia.

Al promediar el año el Banco Central abandonó la contracción monetaria que había logrado imponer entre enero y mayo, sustentada por un incremento de las tasas. Mientras que en todo 2013 la Base Monetaria se expandió $69.845 millones (un 30,1%, a $377.196,5 millones), con las colocaciones de deuda de la entidad este año se había reducido $28.268 millones entre enero y mayo (a $348.928,3 millones).

Así, en relación a mayo de 2013 la creación de dinero se había desacelerado a un 17,5% interanual, casi la mitad que la tasa de inflación, lo que significó una reducción de circulante en términos reales.

Un estudio realizado por el economista Luis Secco, de la consultora Perspectivas Económicas, indicó que durante todo junio y hasta el 11 de julio, la Base Monetaria creció $41.398 millones, con lo cual, la contracción monetaria hasta mayo se revirtió a una expansión de $18.810 millones en el transcurso del año.



En una comparación similar, en base a las planillas del Banco Central, la Base Monetaria al 31 de diciembre de 2013 ascendía a $377.196,5 millones entre la circulación monetaria (billetes, monedas y cheques cancelatorios en pesos) y los depósitos en cuentas corrientes. Al 15 de julio último, la Base Monetaria alcanzaba a $391.644,3 millones, que implican un aumento de 3,8% o $14.447,8 millones desde enero. En la comparación interanual, frente a los $327.672,7 millones del 15 de julio de 2013, significa un aumento de 19,5 por ciento.

El aumento de Base Monetaria de $41.398 millones supera a la emisión de $40.351 millones de diciembre de 2013. Aquel volumen de pesos inyectado a la economía al cierre del año pasado fue uno de los motivos por los cuales la inflación de enero y febrero marcó un pico que no se observaba desde 2002. El IPC Nacional Urbano del INDEC marcó un aumento del 3,7% en enero y 3,4% en febrero. Según el Índice Congreso, la suba de precios minoristas promedió 4,6 y 4,3 por ciento, respectivamente.

Un estudio del Centro de Investigaciones Sociales y Económicas (CISE), entidad que dirige Alejandro Bongiovanni, señala que al considerar la Base Monetaria ampliada o M3 -que comprende el circulante en poder del público, los cheques cancelatorios en pesos y el total de depósitos en pesos del sector público y privado no financiero- "el crecimiento de la base monetaria ocurrido durante el mes de junio es el mayor en el año, e incluso superior al de diciembre de 2013, cuando se incrementó fuertemente dando lugar, unas semanas después, a una abrupta devaluación".

"Las causas de la expansión monetaria en el mes de junio, pueden encontrarse en la necesidad de financiamiento del sector público, ya que se destinaron $12.511 millones de pesos para dicho motivo, $8.844 millones más que los necesarios en el mes de mayo", indica el informe de CISE. "Junto con esta expansión monetaria vía sector público, puede notarse que bajó la absorción de pesos por parte de la máxima autoridad monetaria vía esterilización monetaria, por lo que ambos componentes generaron un considerable aumento de la base monetaria en junio", agrega el estudio.

Asistencia al Tesoro

La deuda del Banco Central en LEBAC y NOBAC se redujo entre junio y julio unos $10.490,4 millones, desde los $206.598,9 millones del 31 de mayo a los $196.108,5 millones del 15 de julio. Esto significa que la entidad que preside Juan Carlos Fábrega canceló vencimientos por encima de los montos licitados en esas seis semanas. Asimismo, otros $10.426 millones fueron utilizados por la entidad monetaria en junio y los primeros días de julio para comprar dólares en el mercado mayorista. En este caso se trata de emisión genuina, respaldada en divisas.

Estos dos conceptos suman unos $20.916 millones, prácticamente la mitad de los $41.398 millones de expansión monetaria de junio y julio, por cuanto se deduce que la otra mitad en su mayor parte se destinó para asistir financieramente al Tesoro, en un período de pago del medio aguinaldo y de un incremento de la masa salarial del sector público por la incidencia de las paritarias.

infobae.com

viernes, 18 de julio de 2014

Llegan las vacaciones y el blue amenaza con dar un saltito, de la mano del dólar de convertibilidad

El receso invernal genera más demanda de divisas estadounidenses por la mayor disponibilidad de pesos por el cobro del aguinaldo y la necesidad de billetes para los viajes al exterior. A ello se suma el "factor resguardo" del ahorrista en los "verdes" por la incertidumbre económica


Por Rubén Ramallo - Mariano Jaimovich


El Gobierno tiene marcado en su calendario algunos momentos del año, en el que la evolución de algunas variables clave es tomada como una especie de termómetro para medir la fiebre cambiaria.

Al tradicional diciembre (mes en el que el sector privado requiere una mayor cantidad de pesos para hacer frente a sus obligaciones) se ha sumado en estos últimos años el receso invernal de julio.

Esto, en gran medida, producto de una mayor demanda de dólares por vacaciones que choca de frente con el cepo cambiario.
A juzgar por lo sucedido en los últimos períodos, la cotización del blue tiende a elevarse para luego no descender y fijar un nuevo piso.

Y esto cobra relevancia para el Gobierno, habida cuenta del protagonismo que ya ha mostrado para influir en los precios de los bienes que se comercializan en el mercado.

Hay otro factor, además de la estacionalidad, que tiene relevancia y le allana el camino a la cotización del marginal para que siga escalando sin prisa y sin pausa: el llamado "dólar de convertibilidad".

Dime cuánto imprimes y te diré el precio del blue 

Cuando se habla de "dólar convertibilidad" se hace a la cifra de referencia que surge de dividir el total de pesos en circulación respecto a la cantidad de reservas.

En buen romance, los inversores "miden" cuántos billetes argentinos circulan por cada divisa estadounidense que hay de respaldo en el BCRA.

El Gobierno, con Axel Kicillof a la cabeza, critica esta metodología. Pero lo cierto es que el mercado sigue esta referencia muy de cerca.

De hecho, la cotización del dólar blue ha "calcado" a la del de convertibilidad, sólo alejándose en determinados momentos por unos pocos días, para luego volver a "tomarle la mano" (ver cuadro):


Una interpretación que suele hacerse en la plaza cambiaria es que justamente el dólar de convertibilidad es el que le allana el camino al blue para que éste siga subiendo.

"Es un valor de referencia para el mercado, que indica si hay o no un deterioro en la relación de cobertura con reservas que se tienen de los pesos en circulación", afirma Gastón Rossi, de la consultora LCG.

"Es cierto que el nivel del dólar de convertibilidad viene a ser como un imán. Más temprano que tarde, el paralelo termina yendo en esa dirección. Más aun, si el Gobierno se ve forzado a ir devaluando lentamente", señala Miguel Angel Boggiano, de Carta Financiera.

Diego Giacomini, analista jefe de Economía y Regiones, afirma que esta referencia es la que "le marca la tendencia de largo plazo al blue, pese a que ambos puedan temporalmente estar desalineados".

En igual sentido, opina José Luis Espert, que agrega: "En la medida en que el Banco Central siga emitiendo más pesos que los que la gente demanda o usa, el tipo de cambio de convertibilidad no parará de subir".

Según se desprende de los datos oficiales:

A lo largo del primer semestre, esta referencia se mantuvo entre los $12,30 y $13.
La primera semana de julio -ante la fuerte expansión de la base monetaria-, el dólar teórico trepó a los $13,35.

Si uno le allana el camino al otro, razonan los analistas, en la previa de las vacaciones el blue ahora estaría encontrándose con un "upside" del 10%.

Para el ex presidente del Banco Central Aldo Pignanelli, la referencia actual de $13,35 es consecuencia de que la entidad "siguió con la maquinita de emitir a toda marcha, que no pudo absorber una mayor cantidad de pesos del circuito y que las reservas no suben lo que deberían".

"El Gobierno hace más de lo mismo: sube el gasto y la emisión, no entran dólares y se queda cada vez con menos margen para resolver los problemas", señala.

Repasando archivo

En cuanto al otro factor -vinculado no con el dólar de convertibilidad sino con la demanda estacional-, el temor que sobrevuela en el mercado cambiario es que se repita lo ocurrido en julio de 2012 y 2013.

En ambos casos, la cotización del billete paralelo pegó dos saltos de similar magnitud.

En 2012, escaló cerca de un 15% en apenas siete días, desde los $6,75 a los $5,95. Visto a la distancia parecen cifras muy bajas, pero en su entonces había causado un verdadero revuelo.

De hecho, el repunte había provocado una fuerte reacción del Gobierno que, con Moreno a la cabeza, embistió contra los operadores cambiarios.

No obstante, sus intimidaciones sólo sirvieron para frenar la escalada unos pocos días, ya que luego siguió su derrotero alcista. Por cierto, Moreno no era el único; la AFIP hacía su parte demorando las solicitudes para compra de de dólares.

Un año después, en 2013, se repetía la misma historia y, curiosamente, con igual resultado.

Las presiones, intimidaciones y hasta feriados cambiarios "virtuales" -que se extendieron por varios días- no lograron frenar un blue que se estacionó en los $9 y marcó un alza del 10% en ese mes.

La gran apuesta oficial, en aquel entonces, era que la irrupción del Cedin aplacara la cotización, algo que la práctica se encargó de desmentir (ver cuadro):


Si se tiene presente lo ocurrido en los dos últimos períodos, todo indica que se repetirá esta suba de "carácter estacional", si bien este año sería con menos ímpetu, ya que la cantidad de argentinos que viajan al exterior es menor.

De hecho, tal como diera cuenta iProfesional, con el dólar a $10 la venta de paquetes turísticos y pasajes se desplomó un 50% (ver nota:Con dólar turista a más de $10: ¿siguen los argentinos comprando pasajes, paquetes y quemando la tarjeta?)

Pedro Rabasa, director de Empiria, considera que "las vacaciones de invierno traen consigo una mayor demanda para viajar y también para atesoramiento", medio aguinaldo mediante.

No obstante, señala como factor positivo para el Gobierno que este año bajaron mucho los requerimientos de divisas para viajes. "En el 2013 generó un saldo negativo de u$s9.000 millones y este año será menos de la mitad".

"Por el momento, el blue está un poco frenado porque están entrando dólares a través del contado con liquidación, a menos de 11 pesos", consigna Pignanelli.

En el gremio de los economistas hay cierto consenso respecto de que en estas vacaciones el dólar paralelo puede verse traccionado a la suba, si bien no se espera un salto notorio como el de períodos anteriores.

Para Rossi, el descanso invernal y el aguinaldo de julio generarán más presión pero "no la suficiente para que se dé una corrección brusca".

Él cree que se moverá entre los $12,50 y $13, lo cual implicaría un alza del orden del 6% frente al cierre de junio. "Aumentará poco, pero no dará un salto".

Otro factor que también pesará es el desenlace del litigio con los fondos buitres.

Rossi considera que la resolución de este conflicto "será determinante para saber si se abrirán las puertas del crédito externo, lo que le quitaría presión a la suba del dólar".

lunes, 14 de julio de 2014

Se derrumba el precio de la soja


De la Redacción de El Litoral
economia@ellitoral.com


El precio de la soja experimentó la mayor caída en cuarenta años, tras ubicarse en torno a los 395 dólares por tonelada para las operaciones a noviembre concentradas en el mercado de Chicago, según explicó en un informe el especialista Guillermo Rossi, de la Bolsa de Comercio de Rosario.

De esta forma, los valores de la oleaginosa consolidaban su tónica bajista que comenzó en mayo, aunque la pronunciada caída que registró el precio FOB del poroto en la plaza local despertó el interés de algunos compradores externos.

“En general, la expectativa se concentra en la posibilidad de que un pequeño rebote de los precios permita reacomodar las variables y dotar de mayor fluidez al mercado”, indicó Rossi en un informe difundido por la Bolsa rosarina.

Los especialistas admitieron que los participantes del mercado descuentan que la oferta global disponible durante los próximos meses será visiblemente amplia para atender la demanda, apoyándose en las alentadoras perspectivas productivas en Estados Unidos y los resultados récord de la última cosecha sudamericana.

A dichos factores, se le debe sumar además los datos que reportará la cosecha 2014-2015 en el hemisferio sur, donde los productores optan mayoritariamente por volcarse al cultivo oleaginoso en detrimento de cultivos alternativos.

El especialista de la Bolsa rosarina manifestó que sobre el cierre de la semana esta referencia promedio había caído hasta 2.323 pesos por tonelada, según información oficial, “su nivel más bajo desde el deslizamiento del tipo de cambio que tuvo lugar en la segunda quincena del mes de enero”.

ellitoral.com

lunes, 7 de julio de 2014

Un default podría hacer que las reservas caigan a u$s 20.000 millones

En 2015, podrían caer hasta u$s 15.000 millones. En cambio, una negociación con los buitres las llevaría a u$s 30.000 millones este año y a u$s 32.000 millones el que viene.


A pesar de que hoy el gobierno se reunirá con el mediador que nombró el juez Thomas Griesa para llegar a un acuerdo en el pago de la sentencia favorable a los fondos buitre y de que el mercado prevé una salida negociada, la probabilidad de default es parte de los cálculos.

Los analistas consultados coinciden en que las consecuencias de esta cesación de pagos serían menos traumáticas que las sufridas en 2001 (por un menor sistema financiero, menor exposición a los flujos de moneda extranjera, porque los contratos se romperían con acreedores extranjeros no residentes y el gobierno puede intensificar su política fiscal expansiva), pero el efecto sobre la economía sería sensible.

Las reservas podrían caer este año hasta u$s 20.000 millones (hoy en u$s 29.500 millones) y el año que viene, a u$s 15.000 millones, ya que la restricción de divisas sería mayor si la nación, las provincias o las empresas no pueden obtener financiamiento internacional. En tanto, una brecha cambiaria del 70% y una inflación del 40% presionarían sobre las tasas de interés y harían caer el producto bruto interno en un 2%.

En cambio, negociar con los buitres antes del 30 de julio, que es cuando vence el bono Discount, no resolvería los problemas que atraviesa la economía actual -atraso cambiario, déficit fiscal, alta inflación- pero aliviaría la restricción externa: las reservas podría ascender hasta u$s 30 mil millones este año y u$s 32 mil millones en 2015.

Según el Estudio Broda, un default podría llevar las reservas a u$s 20.000 millones este año, al anularse el financiamiento externo y disminuir la inversión extranjera. “Para evitar una crisis de reservas que podría precipitar una crisis macroeconómica (con desplome de la actividad), es probable que el gobierno de Cristina de Kirchner intensifique el cepo y los controles de importaciones”, el cual tendría efectos recesivos, dice en un informe. En cambio, un acuerdo las llevaría a u$s 29.000 millones.

El 2015 se haría mucho más cuesta arriba. Para Econviews, un default llevaría las reservas hasta los u$s 17.000 millones partiendo de los u$s 24.000 millones de este año. “No sería tan dramático porque todavía habría márgenes pequeños para evitar una típica crisis de balanza de pagos”, dijo Eric Ritondale, economista jefe de la consultora.

Un acuerdo, en cambio, permitiría que las reservas saltaran a u$s 32.000 millones el año que viene (“podría hacerse un rollover del Boden 2015”, dijo Ritondale) partiendo de los u$s 30.000 millones a fin de este año.

Para Fausto Spotorno, economista jefe del Estudio Ferreres y Asociados, el año que viene las reservas se gastarán en pagar las importaciones, pero no pasarán de su piso de riesgo, los u$s 15.000 millones, si el país entra en default, que, a su vez, puede tener grados, según explicó: que sólo sea por la deuda bajo ley extranjera o que también se incumpla la que está bajo legislación local.

Un default haría caer los bonos, lo que dispararía el contado con liquidación y, por lo tanto, el blue (a unos $15), según explicó Spotorno, ampliando la brecha cambiaria al 70%. Y el atraso cambiario presionará sobre las tasas de interés para llevarlas por encima del 40%.

Para Econviews, la brecha cambiaria se ampliaría al 60% en default o bajaría al 20% con un acuerdo, ya que el tipo de cambio oficial se movería a $ 10,4 o $ 9,3 a fin de este año. El traspaso a la inflación la llevaría cerca del 40%. Y las tasas de interés escalarían al 30-32% en default o por encima de 25% ante un acuerdo. “No creemos que suceda un plan de estabilización, y que seguirá la inercia inflacionaria y la monetización del déficit”, dijo Ritondale respecto de un escenario de acuerdo.

La economía ya iba a caer este año 1,5% sin importar el desenlace con los holdouts, porque la actividad estuvo sentenciada por su desempeño en el primer semestre, pero el default profundizaría la caída al 2%.

En 2015, sin financiamiento, tasa más altas, mayor brecha cambiaria y menor competitividad, el PBI caería 1,5-2% en default o crecería 0,5% en condiciones normales, según Ferreres. O cedería 0,8% en default o crecería 3% si se negociara, según Econviews.
Y el desempleo podría subir al 10%.



Advierten que en los últimos seis meses del año habrá más problemas en la economía

Si bien un arreglo con los holdouts mejoraría el escenario, los especialistas afirman que el efecto no será inmediato. Prevén un panorama complicado


La economía argentina "se dificulta en el segundo semestre", advirtió el último informe de la consultora Economía y Regiones al tiempo que sostuvo que aunque el país llegue a un arreglo con los holdouts "no va a producirse una fuerte oleada de ingreso de capitales inmediatamente".

Las perspectivas económicas de cara a los seis meses que restan del año no son alentadoras para los economistas de la consultora. "De acuerdo con nuestro análisis, vemos que el escenario macroeconómico se dificulta en el segundo semestre", señalaron. Frente a esta situación, "es crucial monitorear en forma permanente tanto la evolución de la política fiscal como la de la esfera monetaria", agregaron.

La consultora indicó que actualmente la economía argentina "tiene dos frentes de conflicto abiertos: la negociación (o default) de la deuda con los holdouts y la problemática de sus políticas fiscal y monetaria". 

"El tema de los holdouts es financiero y de corto plazo, pero con consecuencias económicas que afectan al largo plazo. En menos de un mes Argentina debería haber terminado de "arreglar" sus problemas de deuda o, por el contrario, caería en default. Sin embargo, aún acordando, acatando el fallo de Griesa y pagando, no va a producirse una fuerte oleada de ingreso de capitales inmediatamente", planteó.

Para la consultora, "los resultados de nuestras políticas fiscales y monetarias lo impiden dado que siguen siendo el problema de fondo de la economía". En este sentido, aseguró que la política fiscal "desmedidamente expansiva" con déficits fiscales "crecientes" financiados mayormente con emisión monetaria son el origen del escollo".

"No sólo de la falta de financiamiento, sino también de la pérdida de reservas, la devaluación del peso y la crisis cambiaria", agregó. A su criterio, la actual estabilidad de las reservas y del tipo de cambio "son obra y gracia de las políticas aplicadas por el Banco Central", pero criticó que "el gobierno incrementó el desborde fiscal que es la madre de todos los problemas macro: los desequilibrios monetarios, cambiarios y la inflación".

"El peor escenario para la macroeconomía argentina de mediano plazo sería aquel en el cual la política fiscal expansiva sigue a 'todo vapor', pero la política monetaria prudente de absorción de pesos va perdiendo fuerza paulatinamente", resumió.

martes, 24 de junio de 2014

MILAGRO QUE LO CONFIRMEN - El Indec confirmó la recesión: la economía se contrajo por segundo trimestre seguido

Del editor: qué significa. Finalmente, el Indec terminó confirmando la recesión que habían anticipado las consultoras privadas, tan criticadas por el Gobierno.

Cayó 0,8% en los primeros tres meses del año; si continúa la tendencia negativa hasta fines de 2014, el país no habrá crecido a tasas chinas


Por José Hidalgo Pallares  | LA NACION


El Indec confirmó ayer algo que las estimaciones privadas, que el Gobierno suele descalificar, ya habían adelantado en las últimas semanas: la economía argentina está en recesión.

Según el organismo de estadísticas, en el primer trimestre del año el PBI se contrajo 0,8% frente al cuarto trimestre de 2013 (en la medición desestacionalizada). La economía acumuló así su segunda caída trimestral consecutiva, ya que en el cuarto trimestre del año pasado la actividad se contrajo, también según las cifras oficiales, 0,5%. Para los economistas, dos trimestres consecutivos de caída en el nivel de actividad implican que la economía está técnicamente en recesión.

De hecho, lacontracción de la economía que reflejan las cifras oficiales es un poco más pronunciada que la que muestra el índice PBI Congreso, que presentaron la semana pasada algunos diputados de la oposición. De acuerdo con esa medición, que promedia los cálculos de varias consultoras, en el primer trimestre del año la actividad se contrajo 0,4% y en el cuarto trimestre de 2013 la baja fue de 0,6%, siempre en la medición desestacionalizada, frente al trimestre inmediatamente anterior.

Los resultados del primer trimestre no sólo están muy por debajo del 6,2% de crecimiento anual proyectado en el presupuesto público para 2014, sino que también -si la tendencia se mantiene en lo que resta del año, como temen varios economistas- tirarán aún más hacia abajo el promedio de crecimiento económico del período kirchnerista.

En mayo, cuando se presentaron los resultados de las cuentas nacionales calculadas con el año base 2004, el Indec admitió que el crecimiento de la economía durante la "década ganada" no había sido a tasas tan chinas como se decía hasta entonces. Si al finalizar 2014 el PBI de la argentina se contrae 1,5%, como prevén en Orlando J. Ferreres y Asociados (OJF), el crecimiento promedio de los últimos tres años habrá sido de apenas 0,8% y de 4,9% para los últimos diez años.

La contracción de 0,8% en el primer trimestre responde, según el informe del Indec, a una caída casi generalizada en los componentes del PBI por el lado del gasto. El consumo público se redujo 1,2%, las exportaciones cayeron 1,1% y la inversión se contrajo 0,3%. El consumo privado, que en el cuarto trimestre de 2013 registró una baja de 1,6%, mostró una variación nula (0%).

El PBI de la Argentina también mostró en el primer trimestre una caída interanual de 0,2%. En ese caso el resultado se explica por el mal desempeño de distintos sectores económicos.



La agricultura se desplomó 7,3%, la industria manufacturera cayó 0,8%, la construcción bajó 2,1% y el comercio se contrajo 3,1%. Esos cuatro sectores son, además, los principales generadores de empleo en el sector privado, por lo que sus resultados explican el deterioro del mercado laboral reconocido por el propio Indec.

Según el organismo oficial, en el primer trimestre de este año la tasa de empleo, es decir, el porcentaje de la población que tiene una ocupación, fue de 41,8%, 0,4 punto menos que en el mismo período del año anterior. De hecho, la tasa de empleo del primer trimestre fue la más baja desde el segundo trimestre de 2009 (también 41,8%), año en que, según el Indec, la economía creció apenas 0,1% y según los estudios privados se contrajo 3 por ciento.

Más allá de un leve repunte en el segundo trimestre por la mejor cosecha de soja, los analistas privados no esperan que en el año completo la economía registre resultados positivos. El último informe LatinFocus Consensus Forecast incluye previsiones de hasta 2% de caída y ninguna de las consultoras o bancos que participan del relevamiento espera un crecimiento superior al 0,7 por ciento.

Varios de los informes publicados por el Indec en las últimas semanas muestran que la economía continúa registrando resultados negativos. Después de la baja en el primer trimestre, las exportaciones mostraron una caída interanual de 13% en abril y de 16% en mayo. Las importaciones, en tanto, registraron caídas de 14% y 17% en los mismos meses. También los informes sobre industria, construcción y servicios públicos siguieron mostrando resultados negativos más allá del primer trimestre.

Las estadísticas privadas confirman esa tendencia. Según OJF, en mayo la actividad económica se contrajo 2,5% en términos interanuales. El informe resalta el deterioro en la industria, el transporte y el comercio. Y añade: "Si descontamos estos tres sectores en baja, el nivel de actividad se encuentra cayendo, sólo compensado en el presente por el crecimiento de la cosecha de soja".



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LO DICE EL INDEC ASÍ QUE MULTIPLIQUEN POR 5 - El déficit en cuenta corriente del primer trimestre fue el más grande desde 1999

Se debe a la baja en las exportaciones; hubo también rojo en la cuenta financiera
   
Las dificultades que enfrenta la Argentina para hacerse de divisas se profundizaron en el primer trimestre de este año. Como consecuencia de una marcada contracción en el superávit comercial, el país registró el mayor déficit en cuenta corriente de los últimos 15 años.

Según el informe sobre balanza de pagos publicado ayer por el Indec, en el primer trimestre de este año el país registró un déficit de 3304 millones de dólares en la cuenta corriente. El rojo no sólo fue mayor en US$ 1100 millones al del mismo período del año anterior, sino que se trató del mayor déficit desde el tercer trimestre de 1999, cuando el rojo fue de 3311 millones.

El aumento del déficit en la cuenta corriente se explica principalmente por el deterioro de la balanza comercial, que a su vez responde a la caída en las exportaciones. En los primeros tres meses del año, las ventas de mercancías al exterior sumaron US$ 15.877 millones, casi 1600 millones menos que en el mismo período de 2013. Las importaciones, en tanto, se redujeron "apenas" en US$ 200 millones: de 15.276 millones en el primer trimestre de 2013 a 15.072 millones en el mismo período de este año. Como consecuencia de esto, el saldo comercial se desplomó de US$ 2190 millones a 805 millones.

Los últimos informes oficiales sobre comercio exterior anticipan que el deterioro de la balanza comercial -que, ante la imposibilidad de la Argentina para financiarse en el exterior, constituye la principal fuente de divisas para el país- continuaría en el segundo trimestre del año. En abril y mayo, según el Indec, las ventas al exterior mostraron caídas interanuales de 13% y 16%, respectivamente. Pese a que en esos meses las importaciones también mostraron caídas pronunciadas, el saldo comercial fue menor.

La balanza de servicios, en tanto, registró en el primer trimestre de este año un déficit de US$ 1288, más de 200 millones menos que en el mismo período de 2013. Esta mejora, que no pudo impedir la profundización del déficit en la cuenta corriente, se explica en gran parte por el desplome del turismo emisivo (los viajes de argentinos al exterior) en los primeros meses del año. Esta tendencia, que en las agencias de viaje creen que se mantendrá en los próximos meses, responde en gran parte al recargo de 35% que la AFIP impuso a los pasajes y paquetes turísticos al exterior y a las compras con tarjeta fuera del país.

También la cuenta financiera mostró un marcado deterioro en los primeros meses de este año. En el primer trimestre de 2013 esa cuenta, que registra el ingreso y la salida de divisas por transacciones financieras, registró un superávit de US$ 468 millones, mientras que este año el resultado fue un rojo de 619 millones.

Los resultados negativos en las principales cuentas de la balanza de pagos se traducen en una caída de las reservas internacionales. Según el Indec, en el primer trimestre de este año las reservas, con las que el Gobierno prevé pagar muchas de sus obligaciones externas, perdieron US$ 3733 millones, 1150 millones más que un año atrás.

CADA VEZ MENOS DIVISAS

-3304
Rojo en cuenta corriente

Fue el déficit, en millones de dólares, en el primer trimestre de este año. Creció en 1100 millones frente a un año atrás.

-619
Déficit financiero

Ése fue el rojo, en millones de dólares, en la cuenta financiera. Un año atrás se había registrado un superávit de 468 millones.

-3733
Caída en las reservas

Es, en millones, el descenso que tuvieron las reservas internacionales, que perdieron US$ 1150 millones más que en el primer trimestre de 2013..

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¿Qué pasará con el valor del dólar si la Argentina le paga a los fondos buitre?

Hasta el día jueves, el camino del dólar blue era solamente hacia arriba, acercándose a la zona de 13 pesos. Sin embargo, tuvimos el día de la bandera una moderación por parte de la presidente Cristina Kirchner diciendo que "le vamos a pedir al juez que genere las condiciones para negociar". ¿Qué quiere decir esto? No me queda muy claro. El fondo NML Capital ya ganó y el margen de negociación es mínimo. A lo sumo tendrá que ver cómo ejecutar la sentencia que quedó en firme.

El CEO de Carta Financiera, Miguel Ángel Boggiano, evaluó los escenarios a los que tendrá que enfrentarse y superar el Banco Central ante el conflicto



Si la decisión de la Corte de los Estados Unidos de no tomar el caso argentino es justa o no, es irrelevante. Hablar de extorsiones o buscar culpables entre quienes implementaron el megacanje o el blindaje es simplemente infantil, como un chico al que retan, lo ponen en penitencia y sigue haciendo caprichos.

Lo concreto es que sea cual fuere el fin de una negociación con los holdouts, el Banco Central tendrá muchos menos dólares de lo que se esperaba en un muy breve lapso.

Como si esto fuera poco, las inusuales lluvias han hecho que no se pudiera levantar una parte importante de la cosecha de soja.

Menos dólares de lo que se estimaba por el lado del campo, y muchos menos por el lado de la resolución de la Corte de los Estados Unidos. ¿Y ahora? Una nueva escapada del dólar parece inevitable. ¿Por qué?

Hasta el día jueves, el camino del dólar blue era solamente hacia arriba, acercándose a la zona de 13 pesos. Sin embargo, tuvimos el día de la bandera una moderación por parte de la presidente Cristina Kirchner diciendo que "le vamos a pedir al juez que genere las condiciones para negociar". ¿Qué quiere decir esto? No me queda muy claro. El fondo NML Capital ya ganó y el margen de negociación es mínimo. A lo sumo tendrá que ver cómo ejecutar la sentencia que quedó en firme.

¿Por qué hay poco margen para negociar? Porque además de tener la sentencia en firme, el fondo NML Capital ha tenido como principal estrategia comprar deuda a precios de default para luego iniciar una batalla legal con el fin de cobrar la totalidad. Compró deuda peruana por u$s11.8 millones en 1998 y cobró u$s58 millones en el año 2000.

Otro caso victorioso fue la compra de deuda de la República de Congo: la compró por u$s10 millones y consiguió luego cobrar U$S 127 millones. Queda claro que estos fondos son negociadores profesionales y que con la deuda argentina están coronando su obra maestra financiera.

Con las palabras de Cristina Kirchner el mercado celebró fuertemente y las acciones argentinas subieron entre un 10% y un 15% en dólares en Nueva York el día viernes y este efecto se replicó este lunes en el Merval, con alzas de hasta un 18 por ciento.

En tanto, el dólar cayó a $11,90 tras los anuncios de la Presidenta en Rosario.
¿Deberíamos esperar una continuación de esta tendencia?
Para Boggiano sería prudente esperar y tener un plan contingente, supeditado a lo que vaya sucediendo y llama a retomar la conocida relación entre Reservas y Base Monetaria, que es una excelente guía para saber aproximadamente cuanto podría valer el dólar:

Pareciera que el Dólar Blue no tiene "tanto espacio más" para subir. Pero pensemos qué pasará de acá en más, con diferentes escenarios. ¿Cuántos miles de millones de dólares perderá el Banco Central con esta resolución? Y por otra parte, ¿cuántos pesos podrá seguir absorbiendo mediante las Lebacs?

Dólares que se van 

Además de los u$s1.300 millones que habría que pagar con cierta urgencia, tenemos que sumar lo que se acordó pagar con el Club de París.

Pero el problema no son sólo los fondos buitres, sino todos aquellos bonistas que no habían acordado con el país y que estaban a la espera de lo que sucediera con los fondos buitres. Estos representan aproximadamente unos u$s15.000 millones extra.

Por último, sobre llovido, mojado: las lluvias no dejan levantar la cosecha y entrarán menos dólares de lo previsto por el lado del campo. ¿Algo más? Si: la tensión en Irak está haciendo que el petróleo suba. Y nosotros importamos combustibles. Trifecta en contra.

En un escenario "favorable" el BCRA perderá unos u$s2.000 millones en los próximos dos/tres meses.

Pesos que vuelven a la Base Monetaria

El BCRA emitió Lebacs por 80.000 millones de pesos desde enero y el total emitido asciende a 180.000 millones de pesos. ¿Alguien cree que va a poder refinanciar a las actuales tasas? Difícil.
Algo de estas Lebacs va a volver prontamente a circular. Y si pensamos en diferentes paritarias que se acercan, también debemos pensar en más pesos emitidos. Luego de una huelga el viernes 13 de junio, el gremio de la alimentación cerró una suba del 40%. Imaginemos unos 40.000 millones de pesos más en los próximos dos/tres meses.

Si combinamos 2.000 millones de dólares menos en Reservas y 40.000 millones de pesos más en Base Monetaria, tenemos un dólar blue ligeramente por encima de $15. La pregunta es: ¿le sorprendería realmente a alguien este escenario? Creo que no.

Esperemos a ver cómo se desenvuelve esta semana que necesita definiciones urgentes, ya que el 30 de junio Argentina tiene que pagar los intereses de un bono (el Discount) en Nueva York. Veamos cómo se resuelve. En cualquier caso, la caída en Reservas y la crecida en Base Monetaria no se verían afectadas. A estar preparados.

iprofesional.com

lunes, 23 de junio de 2014

Puja entre bancos por el negocio de pagarles a los holdouts

Se disputan comisiones que llegarían a US$ 5 millones; apuntan, además, a futuras colocaciones de deuda


Puja entre bancos por el negocio de pagarles a los holdouts.

Los bancos de inversión no perdieron el tiempo. Incluso antes de que la Presidenta anunciara en Rosario que el Gobierno buscará negociar una salida con los holdouts empezaron a intentar acercarse al equipo económico para poder participar del negocio. 

Después de todo, sólo la negociación con los fondos NML y Aurelius (más 13 ahorristas argentinos), que tienen un fallo de US$ 1330 millones a su favor, podría representarles comisiones por cerca de US$ 5 millones, según estiman en el mercado.

"Todos quieren llegarle a Axel [Kicillof, el ministro de Economía]", admitió a LA NACION un banquero, que pidió no ser identificado. "Hoy por hoy, nadie se quiere perder la posibilidad de ganarse el mandato para negociar el acuerdo con los holdouts. Pero la realidad es que hasta ahora el Ministerio de Economía se mantiene bastante hermético", confió.

En los bancos no sólo ven atractivo el negocio de financiar los US$ 1330 millones que el Gobierno debería pagarles a los holdouts que ganaron la demanda en el juzgado de Thomas Griesa, sino que saben que ese trato podría abrirles las puertas para una operación aún mayor, y es la estructuración de algún acuerdo con el resto de los tenedores de bonos que todavía están en default y que, según dijo Kicillof, podrían sumar unos US$ 13.000 millones más.

En el mediano plazo, por otro lado, dan por hecho que la Argentina también intentará salir a los mercados a colocar deuda y que probablemente será uno de los países más activos en el circuito internacional en los próximos años.

"Participar de un acuerdo como el de los holdouts es una gran vidriera. Además, tenemos mucho para aportarle al Gobierno", dijo otro banquero.

A comienzos de año, Goldman Sachs había sido uno de los bancos que más cerca estuvieron de cerrar un acuerdo con el Gobierno para financiarlo, entonces mediante la compra de una cartera de bonos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) por 3000 millones de dólares.

En ese momento, ejecutivos del banco le habían hecho saber además al equipo económico que estaban dispuestos a desembolsar hasta 5000 millones de dólares en la Argentina.

Goldman Sachs, sin embargo, no era el único. También UBS había intentado algún acercamiento, para buscar una salida al problema de los holdouts. Y a esta lista ahora se sumarían Bank of America Merrill Lynch, Morgan Stanley y JP Morgan.

Una de las alternativas que de hecho estarían barajando en Economía tendría a un banco de inversión como intermediario clave.

La idea, según deslizó a LA NACION una fuente cercana al equipo económico, sería intentar en los próximos días que el juez Griesa reponga el stay -como se denomina la medida cautelar que suspende la ejecución del fallo temporariamente- para así poder negociar con los holdouts sin el temor a sufrir embargos, como los que NML está empezando a gestionar en juzgados de Estados Unidos.



Se trata de algo difícil de lograr, ya que en el exterior advierten que probablemente Griesa buscará que el fondo NML esté de acuerdo en hacerlo.

De otra forma, el país tiene poco menos de 40 días -hasta el 30 de julio- para llegar a un acuerdo sin caer en default. Ya que el 30 de este mes deberá pagar un cupón de 900 millones de dólares del bono Discount y, según las condiciones de emisión del título, cuenta con un período de gracia de 30 días más para hacer el pago.

De conseguir reponer el stay, el Gobierno luego tendría previsto ofrecer un desembolso en efectivo en garantía de su voluntad de pago, que podría ser integrado con reservas del Banco Central, como informó ayer LA NACION. Se habla de unos 300 millones de dólares.

El equivalente al resto de la deuda que está en poder de los buitres podría ser luego adquirido por un banco de inversión, a quien el Gobierno le emitiría bonos como parte de pago.

Así, el Gobierno evitaría también que se dispare la cláusula RUFO (rights upon future offers), que les permite a los bonistas que entraron a los canjes de 2005 y 2010 reclamar si es que alguien recibe una oferta mejor que la que en su momento aceptaron ellos.

La cláusula vence en diciembre de este año. Después de esa fecha, el Gobierno podría buscar arreglar con el resto de los holdouts que aún no participaron de la demanda en el juzgado de Griesa.

"Si un banco emite unos US$ 1000 millones en bonos por los 1500 millones y cobra un fee de 0,5 por ciento, que es lo que se dio en el canje anterior, se lleva cinco millones", ilustra un operador.

El negocio de banca de inversión incluso se volvió en los últimos años cada vez más competitivo. Con la Argentina fuera de los mercados internacionales de deuda y las empresas casi sin hacer emisiones, son muy pocas las operaciones. Y las pocas que había en el último mes quedaron jaqueadas por el conflicto con los holdouts. Son los casos de la ciudad de Buenos Aires (con Merrill Lynch) y de la provincia (con Citi y BNP Paribas).

Consultados al respecto, en Economía mantienen total hermetismo.

CRÍTICA DE LAVAGNA A LOS "BUITRES"

El ex ministro de Economía Roberto Lavagna advirtió ayer que "no es bueno que un pequeño grupo de acreedores recalcitrantes lleve al país al default", tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos a favor de los holdouts. Recordó que la Argentina "tiene prácticamente la totalidad de su deuda en orden" y que se paga "puntualmente desde 2005 en adelante", en referencia al 92% de los bonistas que ingresaron al canje, por lo que advirtió que un "pequeño grupo" de acreedores no puede empujar un default. "No es bueno ni para la Argentina ni para el sistema financiero internacional que un pequeño grupo de acreedores muy recalcitrantes bloquee y lleve a decretar un nuevo default", señaló Lavagna.

LA ANSES, CON UN FALLO JUDICIAL A SU FAVOR

Con la sentencia a favor de los fondos buitre en firme, ahora muchos están advirtiendo sobre los bienes que podrían ser pasibles de embargo por parte de los acreedores. Fuentes de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) aclararon, no obstante, que ya en marzo de 2010 el fondo Aurelius Capital Partners había intentado congelar fondos que el organismo tenía en una cuenta custodia en el Citibank no en Nueva York, sino en la Argentina. En ese entonces, el juez Thomas Griesa había ordenado el embargo de miles de millones de dólares depositados en esa entidad. Tras los reclamos de la Anses y del Citi, Griesa revió su decisión algunos días después, pero decidió mantener congelados US$ 801,8 millones hasta que la Corte de Apelaciones lo revisara. La cámara en segunda instancia fue la encargada de revertir el fallo del juez de Nueva York, al considerar que "la evidencia no muestra que sea probable que Aurelius salga airoso al sostener que las cuentas custodia [de la Anses en el Citibank] en discusión sean usadas para actividades comerciales en Estados Unidos". Hoy por hoy, según aseveran en la Anses, el organismo no tiene, por otro lado, activos en el extranjero.

viernes, 20 de junio de 2014

Reservas en jaque: el BCRA cuida cada dólar y deprime volumen cambiario a mínimos del mes

Las operaciones en el mercado mayorista están casi frenadas. La autoridad monetaria compró u$s 40 millones y contuvo al dólar por décima rueda consecutiva


Reservas en jaque: el BCRA cuida cada dólar y deprime volumen cambiario a mínimos del mes

La cautela del Banco Central (BCRA) y de los exportadores ante el revés judicial que puede empujar a la Argentina a un default deprimió los volúmenes operados en el mercado cambiario a mínimos del mes y a una de los menores registros del año, en una rueda en que la entidad compró u$s 40 millones. El titular del BCRA, Juan Carlos Fábrega, cuida cada dólar de las reservas ante la posibilidad de que el país deba agregar nuevos pagos mientras informes privados calculan que, sin nuevos ingresos de divisas, la autoridad monetaria tiene fondos suficientes como para pagar deuda sólo hasta 2017.

El mercado cambiario formal fue un páramo, como durante casi toda esta semana, y el dólar mayorista se mantuvo virtualmente inmóvil por décima jornada consecutiva hasta y cerró en $ 8,130.

“Los exportadores cada vez tienen menos interés en vender son varios los motivos y los importadores están casi inactivos por falta de autorizaciones del ente regulador, para pagar sus obligaciones”, explicó un corredor cambiario.

El mercado cambiario mayorista está dividido en dos plazas: el Siopel, donde operan los grandes bancos, y el MEC, en el que mandan los corredores. El primero, que suele ser más voluminoso, operó ayer apenas u$s 78 millones, mientras que el segundo mantuvo un nivel de operaciones más cercano a lo cotidiano, de u$s 90 millones.

En los bancos ayer contaban que el BCRA aclaró que toda operaciones de importación o pago al exterior que se pueda postergar va a ser estirado tanto como sea posible.

Las indicaciones a los bancos alcanzaron también al mercado de futuros del MAE, donde el volumen también se mantuvo deprimido en apenas u$s 30 millones.

En el Rofex, la otra plaza de futuros, la rueda fue mucho más movida y la entidad conducida por Juan Carlos Fábrega debió dar batalla para frenar subas en los precios de los contratos. Allí se operaron u$s 190 millones, con participación de la mesa de operaciones del BCRA que ofreció el contrato de enero 2015 a $ 9,670. El 45% del volumen se concentró en ese papel, según operadores, ya que fue visto como un precio más que conveniente.

Reservas hasta 2017

El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) analizó el perfil de vencimientos del país en los próximos años, ante la perspectiva de una continuidad de la imposibilidad de conseguir financiamiento externo y un deterioro en la balanza comercial causado por el déficit energético.

Según los cálculos del instituto dirigido por el economista Nadin Argañaraz, el nivel actual de reservas del BCRA alcanzaría para pagar deuda hasta entrado 2017.

El informe estima que los pagos de deuda de aquí a 2017 ascienden a $ 28.600 millones, frente a los u$s 28.860 millones que alcanzaron las reservas ayer. A esos vencimiento se le suman las nuevas obligaciones contraídas con Club de París y con los bonos otorgados a Repsol por la expropiación de YPF. “En conjunto, se estima que ambos acuerdos implicarían pagos de unos u$s 900 millones adicionales en 2014, y luego un promedio de u$s 2.300 millones más por año en el período 2015-2017”, calculó el IARAF. “Las cifras expuestas anteriormente evidencian que la escasez de divisas es preocupan”, concluyó.

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