jueves, 31 de julio de 2014

Nuevos contactos en NY para avanzar con acuerdo entre privados - SE APUNTA A QUE ARGENTINA TENGA DEFAULT EFÍMERO


Nuevos contactos en NY para avanzar con acuerdo entre privados (se definió monto, restan cuotas y recupero)


El plan original de los bancos liderados por ADEBA este miércoles se cayó. Pero desde este jueves por la mañana se retomaron en simultáneo a las fallidas negociaciones con los fondos buitre, básicamente a través de entidades extranjeras entre las que se hallan Citibank, JP Morgan y el HSBC. Tras el cuarto intermedio, este jueves continúan las reuniones en Nueva York y en Buenos Aires para avanzar con el acuerdo.

Sobre los montos a pagar no hay discusión, dado que el número final para comprar a acreedores el reclamo contra la Argentina oscila en torno a los u$s 1.400 millones. Había pujas sobre las cuotas; los fondos buitre exigen contar con u$s 700 millones antes de fin de año. El acuerdo apuntaría a pagar ahora u$s 250 millones y el resto en cuotas, siempre con títulos argentinos en dólares. También se estaba a la búsqueda de algún mecanismo que reemplace en el plan original de ADEBA a SEDESA, la entidad que garantiza los depósitos y la que daba la garantía de recupero a las entidades participantes.

Anoche Sebastián Palla, ejecutivo del Banco Macro, retornaba al país fruto de la caída del plan original. Según fuentes que participaron de las negociaciones, el fracaso de estas gestiones se dio porque los abogados de la Argentina cuestionaban la posibilidad de que se gatille la temida cláusula RUFO, que impide al Gobierno realizar mejores ofertas que la de los canjes de 2005 y 2010 antes del próximo 31 de diciembre. Podrían sobrevenir juicios por la intervención del BCRA en la operación, con normas para asegurar que se concrete la transacción. Verían posibles demandantes en Nueva York una oferta oculta de la Argentina a buitres en este mecanismo.

"Hoy (por el miércoles) hubo muchos contactos entre las empresas que vamos a participar y los representantes de los bancos que fueron a presentar la propuesta y nosotros hicimos saber que dábamos firme respaldo a esa gestión", dijo un importante empresario.

Un dato que llamó la atención es que en las reuniones lideradas por Jay Newman de Elliot (hombre de confianza de Paul Singer) hubo también presencia de fondos de inversión extranjeros como Greylock Capital. Por su tenencia de papeles domésticos, también estaban interesados en el éxito en la transacción y, por ende, acompañaban con iniciativas o posibles mecanismos para comprar reclamo a buitres sin que se gatille la RUFO. Otro dato conocido ayer fue que comenzaron a verse algunos acercamientos de empresas para sumarse a la recolección de fondos para cerrar el acuerdo con los buitres. Son grandes empresas de capitales argentinos, pero como en otras ocasiones, hubo gestos de sumarse de algunas compañías extranjeras.

Las conversaciones arrancaron al mediodía y siguieron hasta las 20 de Nueva York. La propuesta presentada entonces es de u$s 1.400 millones que pondrán principalmente bancos y algunas empresas y la oferta final propone pagar ahora u$s 250 millones y el resto en cuotas. A cambio se pidió que se reponga el stay hasta diciembre de 2015. De rubricarse, lo que los buitres aceptaron en líneas generales, Argentina estaría poco tiempo en default y evitaría consecuencias mayores. Al hacerse cargo los privados de la deuda el país no corre riesgo de que se gatille la cláusula RUFO, la ya célebre norma que impide al Gobierno hasta el próximo 31 de diciembre efectuar una mejor oferta o pago que lo ya realizado en los canjes de 2005 y 2010.

La propuesta la había presentado al Gobierno el titular del Macro y ADEBA, Jorge Brito, en Casa Rosada y recién se reactivó la semana pasada cuando hubo una reunión entre banqueros e importantes empresarios. De hecho, este miércoles la propuesta que llegó a los buitres llevaba el fuerte respaldo de un grupo de empresas de altísimo nivel, según pudo confirmar este medio.

Anoche, al cierre de esta edición, en el mercado financiero veían muy probable que se encuentre un mecanismo para comprar el reclamo a los fondos buitre. En la plaza financiera aseguraban que el pago en cuotas podría acordarse rápidamente. La duda pasaba por cómo los participantes en la operación podrían acceder a un recupero de lo invertido con la compra del juicio a buitres. Si el Gobierno diera una promesa de pago en enero cuando vence la RUFO, estaría violando la propia RUFO, dado que podría verse como una operación disfrazada de la Argentina. Es entonces en esta creatividad financiera en la que se estaban definiendo las posiciones anoche entre la variedad de participantes. Un integrante del equipo económico ayer escuetamente señaló que "siguen las negociaciones entre privados". Más no podía decir obviamente por la propia RUFO, presente en todos los eventos.

En conferencia de prensa, el ministro de Economía, Axel Kicillof aseguró "no extraña que pueda ocurrir solución entre privados" ante la pregunta sobre las negociaciones entre los bancos y los houldouts. En ese sentido, explicó que ante la cesación de pagos "puede causar perjuicios entre privados" y por lo tanto "hay muchos terceros que pueden tener interés en resolver esto". En todo momento evitó decir que tenía información o que participó de ese tipo de negociación porque eso activaría automáticamente la cláusula RUFO.

ambito.com

miércoles, 30 de julio de 2014

Por mala voluntad K, se atasca la negociación en New York



Es una negociación muy compleja que, cuando parecía que tomaba vuelo, ahora se encuentra frenada. 


El Estado argentino tiene una condición: no aportar dinero porque su victoria en el frente interno consiste en ejecutar lo que anticipó el jefe de Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich: "Una negociación entre privados". Pero ¿cuándo le devolvería el dinero el Estado a los privados nacionales que aporten los recursos? Luego, los 'holdouts' no quieren bonos argentinos porque están escapando de esos papeles. Ellos exigen dinero. Son los 2 cuellos de botella a resolver.

Entre tantas idas y vueltas, el Special Master designado, Daniel Pollack, bien ganado tiene sus honorarios... Bancar la indecisión argentina cuesta una fortuna.

El Estado argentino aceptó sentarse a la mesa pero para preservar su 'relato' de cabotaje, su condición es no aportar dinero. Es interesante el intento del Estado K de apartarse de un problema que provocó: "Que lo resuelvan entre privados", ya había advertido el inconsistente Jorge Capitanich, hombre millonario gracias al Estado, que por su torpeza perdió toda posibilidad de ser presidenciable.

La verdad es que los privados han intervenido ante la ausencia de iniciativa del Estado K, que con una impericia manifiesta abordó la cuestión del incumplimiento, refugiándose en que no tendría mayores costos, imbecilidad llamativa en Cristina Fernández de Kirchner, Carlos Zannini, Axel Kicillof y otros funcionarios que presumen de título universitario: otra demostración que la Academia no garantiza inteligencia.

El problema es el siguiente: los bancos privados nacionales tienen pesos, no dólares (el Banco Central les ha obligado a reducir sus posiciones en dólares), y lo que pueden hacer es comprar títulos públicos argentinos nominados en dólares. La idea era que esos títulos fuesen la garantía o caución a favor de los acreedores litigantes para que ellos, entonces, le pidan al juez Thomas Griesa que reinstale una cautelar favorable al Estado deudor para que pueda pagar a los acreedores que aceptaron el canje + quita.

Pero los acreedores litiganes reclaman dólares, no bonos, algo que podría ocurrir ejecutando una operación tipo 'contado con liqui', que es legal aunque el Gobierno K haya intentado derribar esa metodología de transferencia.

El problema es que los bancos preguntan al Estado K cuándo les devolvería el dinero y contra qué certificados aportarían esos recursos. Ahí aparece el obstáculo por estas horas. Si la posición del Estado K es no darle certidumbre o calzar una operación que debería ser de corto plazo, a largo plazo, Axel Kicillof terminaría derribando toda posibilidad.

Por lo tanto, si bien hubo una iniciativa privada muy interesante, la resolución corresponde al Estado K, que intenta correrse de una operación que le compete, y cuya concreción depende de que garantice a los bancos los recursos en tiempo y forma.

Por eso hay tantas vueltas con el nuevo encuentro en lo del Special Master designado, Daniel Pollack. Es una novela de misterio que habrá que seguir hora a hora.

urgente24.com

martes, 29 de julio de 2014

BCRA vende futuros para ponerle un freno al dólar


SALIÓ A OPERAR CON FUERZA EN EL MAE PARA INFLUIR EN EL MERCADO CAMBIARIO Y EN EL ROFEX, DONDE HOY ESTÁ MUY LIMITADO


Por: Ignacio Olivera Doll
Juan Carlos Fábrega

La cercanía de un default sobre la deuda argentina (especialmente la que está bajo legislación extranjera) agita con más fuerza a un mercado cambiario que, hasta hace poco, tenía hechas todas sus apuestas hacia un arreglo razonable entre el Gobierno y los holdouts. Y pone ahora en aprietos a la mesa de dinero del Banco Central.

Las mayores expectativas de devaluación, que ayer ubicaron al "blue" al borde de los $ 13, limitan las compras de dólares que hace Juan Carlos Fábrega en el mercado al contado y lo obligan a redoblar sus esfuerzos en el de futuros.

El Central debió insistir ayer con la estrategia de siempre: una fuerte venta de contratos de divisas en el Mercado abierto electrónico (MAE), la única de las dos plazas de derivados en donde no se ve condicionado por límites para operar, y con la que pretende influir (por arbitraje) sobre la expectativa de todo el mercado. El volumen en MAE saltó ayer a u$s 357 millones; el doble del promedio operado a lo largo del mes.

En el mercado interpretaron su acto de presencia como una sobreactuación que buscó mostrar la capacidad que aún mantiene para determinar precios, más allá de las limitaciones que sufre en algunas posiciones de contratos de dólar en el Rofex.

Sucede que, por ahondar en esta estrategia, el Central ya alcanzó los límites establecidos por esa plaza en los vencimientos más cortos (son los mismos que rigen para el resto de los participantes, más allá de que el organismo no debe afrontar multas); y se ve obligado por esto a actuar sobre posiciones más largas o, como ayer, directamente en el MAE. Una evidencia de esto es la diferencia que todavía existe entre los precios de ambas plazas: las del Rofex son, por estas limitaciones del Central (y a pesar de que por arbitraje los precios tienden a igualarse), levemente más altas que las del MAE, y por la misma razón, tienen implícita en sus cotizaciones una mayor expectativa de devaluación.

El Central está más preocupado ahora por esta tendencia alcista que todos empiezan a ver en el dólar. Los exportadores prefieren terminar el día con su efectivo en moneda extranjera y retacean algo más la liquidación de divisas: el volumen operado en el mercado de cambios cayó un 30% en estos dos últimos días y redujo a un mínimo las compras de divisas que hace el organismo oficial. Con un volumen de negocios de apenas u$s 163 millones, la mesa que dirige Juan Basco sólo se pudo quedar ayer con u$s 20 millones limpios al final de la jornada.

Simultáneamente, el Central salió ayer a planchar los precios de los contratos a futuro en el MAE y logró, con esto, reducir entre medio y dos centavos el tipo de cambio esperado para cada vencimiento anterior a fin de año. Para el 31 de diciembre próximo, el dólar quedó determinado en $ 9,2450. Llegar a ese tipo de cambio exigiría al Central devaluar el peso en sólo un 30%. Es un ritmo de depreciación que iguala la inflación oficial, pero que se ubica muy por debajo del índice de precios que miden la Ciudad de Buenos Aires y las consultoras privadas.

En el Rofex, esa tasa de devaluación supera levemente el 31%. En esta plaza, según la normativa de la cámara compensadora de futuros Argentina Clearing , los participantes del mercado no pueden tener abiertos más de 300.000 contratos por posición. Para el Central, es un obstáculo más con el que deberá convivir en sus esfuerzos para frenar al dólar y sumar reservas, en un escenario que promete menor ingreso de divisas y mayores expectativas de devaluación por la decisión argentina de adentrarse en un default.

No será el único. En el mercado ya presumen que el desplome de títulos que se daría a partir del 30 de julio restará efectividad a las clásicas operaciones que realizaban hasta hace poco tanto el Central como la ANSES para contener la suba del dólar paralelo: vender bonos en el mercado de capitales para reducir el precio del contado con liquidación o comprar bonos en dólares con divisas para actuar sobre el dólar "Bolsa".

ambito.com

Duro editorial del Wall Street Journal: "Argentina planea culpar a los malvados gringos del norte"

El medio considera que el Gobierno argentino lleva adelante una "extraordinaria campaña pública para vilipendiar a los holdouts". "El profesor de economía de izquierda cree que un default lo convertiría en héroe sin costo político alguno", aseveró el artículo sobre el ministro Axel Kicillof 



En un editorial titulado "Argentina baila con el default", el diario The Wall Street Journal advierte sobre los riesgos de tal desenlace y asegura que, a menos de dos días de la fecha límite, en vez de sentarse a negociar con sus deudores "Argentina baila con otro default y critica al sistema legal de EE.UU.".

En vez de intentar encontrar una solución al conflicto, el diario asegura que "el gobierno de Cristina Kirchner se ha pasado el último mes llevando adelante una extraordinaria campaña pública para vilipendiar a los holdouts, al juez Griesa y a las cortes de EE.UU. La conclusión difícil de evitar es que Argentina prepara el escenario político para un default del que planea responsabilizar a los malvados gringos del norte".

Con respecto a las acusaciones contra Griesa y las "cortes corruptas" desde el gobierno nacional, el matutino financiero responde que "hay que ser descarado para realizarlas, considerando que Argentina es un país que pisotea los derechos a la propiedad por capricho" y menciona la decisión del gobierno de expropiar YPF de las manos de Repsol.

"Argentina atravesó todas las instancias legales y llegó hasta la Corte Suprema. Incluso, aunque cueste creerlo, obtuvo el apoyo del gobierno de Barack Obama en contra de los bonistas norteamericanos," comenta.

Y a pesar de la insistencia del gobierno frente a los posibles peligros de la clausula RUFO o del debilitamiento de sus reservas frente al pago masivo a los bonistas, The Wall Street Journal sostiene que los argumentos de Argentina para no negociar son "débiles".

"La clausula RUFO tiene varias válvulas de escape legales ya que la clausula se activa en caso de un pago voluntario a los bonistas. A Argentina se le está obligando a pagar (de manera involuntaria)" por lo cual en este caso no debería activarse.

El influyente diario financiero advierte que "más allá del costo de pagarle a los holdouts, no tendría comparación con el daño que causaría otro default en Argentina. Argentina perdería la oportunidad de aprovechar los acuerdos alcanzados con Repsol y el Club de París y lograr dejar atrás todas la disputas que tiene con sus deudores".

"Un default carece tanto de sentido que hace que uno se pregunte si el señor Kicillof lo permite con el objetivo de motivar al Fondo Monetario Internacional y a los progresistas norteamericanos para que aceleren su campaña a favor de poner las negociaciones de deuda en manos de una nueva burocracia global. Esto le daría mayor poder a los deudores y a los políticos, en detrimento de los mercados financieros y las cortes de EE.UU. - algo hecho a medida para Kicillof, profesor de economía y de izquierda, quien parece creer que un default lo convertiría en un héroe político sin costo alguno.

En un segundo artículo publicado hoy, el diario afirma que Argentina podría "hacer historia desafortunada si defaultea su deuda soberana por segunda vez en 13 años".

"¿Por qué Argentina consideraría un default como opción? La respuesta es tan compleja como Argentina, un país que se inclina por generar crisis políticas y económicas y que ha desconcertado a los analistas por décadas," explica. 

sentencia: "Aunque no hay temor a un contagio a otros mercados emergentes y mínima preocupación a que Argentina sufra una implosión económica como la que sufrió hace 13 años, un default podría traer grandes consecuencias a una de las economías más grandes de Latinoamérica."

Argentina "quedaría excluída de los mercados internacionales y afectaría los créditos a las empresas," y podría "complicar la transición del gobierno tras las elecciones presidenciales" de 2015.

La incógnita de lo que pasará en las próximas horas se mantiene en el aire, pero el diario concluye afirmando que "lo mejor para ambas partes - y especialmente para Argentina - es que Buenos Aires negocie de buena fe y evite el default.

"Si se rehúsa, el juez Griesa merece el apoyo de cualquiera que apoye la integridad de los mercados financieros de EE.UU. por ratificar la ley y los derechos a la propiedad."

viernes, 25 de julio de 2014

La base monetaria volvió a marcar una expansión récord

Juan Gasalla
Por: Juan Gasalla jgasalla@infobae.com

En junio y julio, el Banco Central abandonó la política de contracción de billetes en circulación y reforzó el giro de pesos al Tesoro para cubrir el déficit fiscal. En 40 días se emitieron $41.398 millones


La economía argentina se debate entre la inflación y la recesión. Las medidas oficiales para desacelerar la suba de precios, como la absorción de liquidez y la suba de tasas, son un obstáculo para incentivar la actividad económica, porque disminuyen la cantidad de dinero en circulación y encarecen el crédito.

Junto con la fuerte devaluación de enero, el Banco Central llevó las tasas de interés para la colocación de Letras (LEBAC) al filo del 30% anual. Este incremento, cuya lectura de mercado es la previsión oficial de inflación para los doce meses siguientes, impulsó a las entidades financieras a entregar pesos en cartera a esa tasa de referencia.

Al promediar el año el Banco Central abandonó la contracción monetaria que había logrado imponer entre enero y mayo, sustentada por un incremento de las tasas. Mientras que en todo 2013 la Base Monetaria se expandió $69.845 millones (un 30,1%, a $377.196,5 millones), con las colocaciones de deuda de la entidad este año se había reducido $28.268 millones entre enero y mayo (a $348.928,3 millones).

Así, en relación a mayo de 2013 la creación de dinero se había desacelerado a un 17,5% interanual, casi la mitad que la tasa de inflación, lo que significó una reducción de circulante en términos reales.

Un estudio realizado por el economista Luis Secco, de la consultora Perspectivas Económicas, indicó que durante todo junio y hasta el 11 de julio, la Base Monetaria creció $41.398 millones, con lo cual, la contracción monetaria hasta mayo se revirtió a una expansión de $18.810 millones en el transcurso del año.



En una comparación similar, en base a las planillas del Banco Central, la Base Monetaria al 31 de diciembre de 2013 ascendía a $377.196,5 millones entre la circulación monetaria (billetes, monedas y cheques cancelatorios en pesos) y los depósitos en cuentas corrientes. Al 15 de julio último, la Base Monetaria alcanzaba a $391.644,3 millones, que implican un aumento de 3,8% o $14.447,8 millones desde enero. En la comparación interanual, frente a los $327.672,7 millones del 15 de julio de 2013, significa un aumento de 19,5 por ciento.

El aumento de Base Monetaria de $41.398 millones supera a la emisión de $40.351 millones de diciembre de 2013. Aquel volumen de pesos inyectado a la economía al cierre del año pasado fue uno de los motivos por los cuales la inflación de enero y febrero marcó un pico que no se observaba desde 2002. El IPC Nacional Urbano del INDEC marcó un aumento del 3,7% en enero y 3,4% en febrero. Según el Índice Congreso, la suba de precios minoristas promedió 4,6 y 4,3 por ciento, respectivamente.

Un estudio del Centro de Investigaciones Sociales y Económicas (CISE), entidad que dirige Alejandro Bongiovanni, señala que al considerar la Base Monetaria ampliada o M3 -que comprende el circulante en poder del público, los cheques cancelatorios en pesos y el total de depósitos en pesos del sector público y privado no financiero- "el crecimiento de la base monetaria ocurrido durante el mes de junio es el mayor en el año, e incluso superior al de diciembre de 2013, cuando se incrementó fuertemente dando lugar, unas semanas después, a una abrupta devaluación".

"Las causas de la expansión monetaria en el mes de junio, pueden encontrarse en la necesidad de financiamiento del sector público, ya que se destinaron $12.511 millones de pesos para dicho motivo, $8.844 millones más que los necesarios en el mes de mayo", indica el informe de CISE. "Junto con esta expansión monetaria vía sector público, puede notarse que bajó la absorción de pesos por parte de la máxima autoridad monetaria vía esterilización monetaria, por lo que ambos componentes generaron un considerable aumento de la base monetaria en junio", agrega el estudio.

Asistencia al Tesoro

La deuda del Banco Central en LEBAC y NOBAC se redujo entre junio y julio unos $10.490,4 millones, desde los $206.598,9 millones del 31 de mayo a los $196.108,5 millones del 15 de julio. Esto significa que la entidad que preside Juan Carlos Fábrega canceló vencimientos por encima de los montos licitados en esas seis semanas. Asimismo, otros $10.426 millones fueron utilizados por la entidad monetaria en junio y los primeros días de julio para comprar dólares en el mercado mayorista. En este caso se trata de emisión genuina, respaldada en divisas.

Estos dos conceptos suman unos $20.916 millones, prácticamente la mitad de los $41.398 millones de expansión monetaria de junio y julio, por cuanto se deduce que la otra mitad en su mayor parte se destinó para asistir financieramente al Tesoro, en un período de pago del medio aguinaldo y de un incremento de la masa salarial del sector público por la incidencia de las paritarias.

infobae.com

viernes, 18 de julio de 2014

Llegan las vacaciones y el blue amenaza con dar un saltito, de la mano del dólar de convertibilidad

El receso invernal genera más demanda de divisas estadounidenses por la mayor disponibilidad de pesos por el cobro del aguinaldo y la necesidad de billetes para los viajes al exterior. A ello se suma el "factor resguardo" del ahorrista en los "verdes" por la incertidumbre económica


Por Rubén Ramallo - Mariano Jaimovich


El Gobierno tiene marcado en su calendario algunos momentos del año, en el que la evolución de algunas variables clave es tomada como una especie de termómetro para medir la fiebre cambiaria.

Al tradicional diciembre (mes en el que el sector privado requiere una mayor cantidad de pesos para hacer frente a sus obligaciones) se ha sumado en estos últimos años el receso invernal de julio.

Esto, en gran medida, producto de una mayor demanda de dólares por vacaciones que choca de frente con el cepo cambiario.
A juzgar por lo sucedido en los últimos períodos, la cotización del blue tiende a elevarse para luego no descender y fijar un nuevo piso.

Y esto cobra relevancia para el Gobierno, habida cuenta del protagonismo que ya ha mostrado para influir en los precios de los bienes que se comercializan en el mercado.

Hay otro factor, además de la estacionalidad, que tiene relevancia y le allana el camino a la cotización del marginal para que siga escalando sin prisa y sin pausa: el llamado "dólar de convertibilidad".

Dime cuánto imprimes y te diré el precio del blue 

Cuando se habla de "dólar convertibilidad" se hace a la cifra de referencia que surge de dividir el total de pesos en circulación respecto a la cantidad de reservas.

En buen romance, los inversores "miden" cuántos billetes argentinos circulan por cada divisa estadounidense que hay de respaldo en el BCRA.

El Gobierno, con Axel Kicillof a la cabeza, critica esta metodología. Pero lo cierto es que el mercado sigue esta referencia muy de cerca.

De hecho, la cotización del dólar blue ha "calcado" a la del de convertibilidad, sólo alejándose en determinados momentos por unos pocos días, para luego volver a "tomarle la mano" (ver cuadro):


Una interpretación que suele hacerse en la plaza cambiaria es que justamente el dólar de convertibilidad es el que le allana el camino al blue para que éste siga subiendo.

"Es un valor de referencia para el mercado, que indica si hay o no un deterioro en la relación de cobertura con reservas que se tienen de los pesos en circulación", afirma Gastón Rossi, de la consultora LCG.

"Es cierto que el nivel del dólar de convertibilidad viene a ser como un imán. Más temprano que tarde, el paralelo termina yendo en esa dirección. Más aun, si el Gobierno se ve forzado a ir devaluando lentamente", señala Miguel Angel Boggiano, de Carta Financiera.

Diego Giacomini, analista jefe de Economía y Regiones, afirma que esta referencia es la que "le marca la tendencia de largo plazo al blue, pese a que ambos puedan temporalmente estar desalineados".

En igual sentido, opina José Luis Espert, que agrega: "En la medida en que el Banco Central siga emitiendo más pesos que los que la gente demanda o usa, el tipo de cambio de convertibilidad no parará de subir".

Según se desprende de los datos oficiales:

A lo largo del primer semestre, esta referencia se mantuvo entre los $12,30 y $13.
La primera semana de julio -ante la fuerte expansión de la base monetaria-, el dólar teórico trepó a los $13,35.

Si uno le allana el camino al otro, razonan los analistas, en la previa de las vacaciones el blue ahora estaría encontrándose con un "upside" del 10%.

Para el ex presidente del Banco Central Aldo Pignanelli, la referencia actual de $13,35 es consecuencia de que la entidad "siguió con la maquinita de emitir a toda marcha, que no pudo absorber una mayor cantidad de pesos del circuito y que las reservas no suben lo que deberían".

"El Gobierno hace más de lo mismo: sube el gasto y la emisión, no entran dólares y se queda cada vez con menos margen para resolver los problemas", señala.

Repasando archivo

En cuanto al otro factor -vinculado no con el dólar de convertibilidad sino con la demanda estacional-, el temor que sobrevuela en el mercado cambiario es que se repita lo ocurrido en julio de 2012 y 2013.

En ambos casos, la cotización del billete paralelo pegó dos saltos de similar magnitud.

En 2012, escaló cerca de un 15% en apenas siete días, desde los $6,75 a los $5,95. Visto a la distancia parecen cifras muy bajas, pero en su entonces había causado un verdadero revuelo.

De hecho, el repunte había provocado una fuerte reacción del Gobierno que, con Moreno a la cabeza, embistió contra los operadores cambiarios.

No obstante, sus intimidaciones sólo sirvieron para frenar la escalada unos pocos días, ya que luego siguió su derrotero alcista. Por cierto, Moreno no era el único; la AFIP hacía su parte demorando las solicitudes para compra de de dólares.

Un año después, en 2013, se repetía la misma historia y, curiosamente, con igual resultado.

Las presiones, intimidaciones y hasta feriados cambiarios "virtuales" -que se extendieron por varios días- no lograron frenar un blue que se estacionó en los $9 y marcó un alza del 10% en ese mes.

La gran apuesta oficial, en aquel entonces, era que la irrupción del Cedin aplacara la cotización, algo que la práctica se encargó de desmentir (ver cuadro):


Si se tiene presente lo ocurrido en los dos últimos períodos, todo indica que se repetirá esta suba de "carácter estacional", si bien este año sería con menos ímpetu, ya que la cantidad de argentinos que viajan al exterior es menor.

De hecho, tal como diera cuenta iProfesional, con el dólar a $10 la venta de paquetes turísticos y pasajes se desplomó un 50% (ver nota:Con dólar turista a más de $10: ¿siguen los argentinos comprando pasajes, paquetes y quemando la tarjeta?)

Pedro Rabasa, director de Empiria, considera que "las vacaciones de invierno traen consigo una mayor demanda para viajar y también para atesoramiento", medio aguinaldo mediante.

No obstante, señala como factor positivo para el Gobierno que este año bajaron mucho los requerimientos de divisas para viajes. "En el 2013 generó un saldo negativo de u$s9.000 millones y este año será menos de la mitad".

"Por el momento, el blue está un poco frenado porque están entrando dólares a través del contado con liquidación, a menos de 11 pesos", consigna Pignanelli.

En el gremio de los economistas hay cierto consenso respecto de que en estas vacaciones el dólar paralelo puede verse traccionado a la suba, si bien no se espera un salto notorio como el de períodos anteriores.

Para Rossi, el descanso invernal y el aguinaldo de julio generarán más presión pero "no la suficiente para que se dé una corrección brusca".

Él cree que se moverá entre los $12,50 y $13, lo cual implicaría un alza del orden del 6% frente al cierre de junio. "Aumentará poco, pero no dará un salto".

Otro factor que también pesará es el desenlace del litigio con los fondos buitres.

Rossi considera que la resolución de este conflicto "será determinante para saber si se abrirán las puertas del crédito externo, lo que le quitaría presión a la suba del dólar".

lunes, 14 de julio de 2014

Se derrumba el precio de la soja


De la Redacción de El Litoral
economia@ellitoral.com


El precio de la soja experimentó la mayor caída en cuarenta años, tras ubicarse en torno a los 395 dólares por tonelada para las operaciones a noviembre concentradas en el mercado de Chicago, según explicó en un informe el especialista Guillermo Rossi, de la Bolsa de Comercio de Rosario.

De esta forma, los valores de la oleaginosa consolidaban su tónica bajista que comenzó en mayo, aunque la pronunciada caída que registró el precio FOB del poroto en la plaza local despertó el interés de algunos compradores externos.

“En general, la expectativa se concentra en la posibilidad de que un pequeño rebote de los precios permita reacomodar las variables y dotar de mayor fluidez al mercado”, indicó Rossi en un informe difundido por la Bolsa rosarina.

Los especialistas admitieron que los participantes del mercado descuentan que la oferta global disponible durante los próximos meses será visiblemente amplia para atender la demanda, apoyándose en las alentadoras perspectivas productivas en Estados Unidos y los resultados récord de la última cosecha sudamericana.

A dichos factores, se le debe sumar además los datos que reportará la cosecha 2014-2015 en el hemisferio sur, donde los productores optan mayoritariamente por volcarse al cultivo oleaginoso en detrimento de cultivos alternativos.

El especialista de la Bolsa rosarina manifestó que sobre el cierre de la semana esta referencia promedio había caído hasta 2.323 pesos por tonelada, según información oficial, “su nivel más bajo desde el deslizamiento del tipo de cambio que tuvo lugar en la segunda quincena del mes de enero”.

ellitoral.com

lunes, 7 de julio de 2014

Un default podría hacer que las reservas caigan a u$s 20.000 millones

En 2015, podrían caer hasta u$s 15.000 millones. En cambio, una negociación con los buitres las llevaría a u$s 30.000 millones este año y a u$s 32.000 millones el que viene.


A pesar de que hoy el gobierno se reunirá con el mediador que nombró el juez Thomas Griesa para llegar a un acuerdo en el pago de la sentencia favorable a los fondos buitre y de que el mercado prevé una salida negociada, la probabilidad de default es parte de los cálculos.

Los analistas consultados coinciden en que las consecuencias de esta cesación de pagos serían menos traumáticas que las sufridas en 2001 (por un menor sistema financiero, menor exposición a los flujos de moneda extranjera, porque los contratos se romperían con acreedores extranjeros no residentes y el gobierno puede intensificar su política fiscal expansiva), pero el efecto sobre la economía sería sensible.

Las reservas podrían caer este año hasta u$s 20.000 millones (hoy en u$s 29.500 millones) y el año que viene, a u$s 15.000 millones, ya que la restricción de divisas sería mayor si la nación, las provincias o las empresas no pueden obtener financiamiento internacional. En tanto, una brecha cambiaria del 70% y una inflación del 40% presionarían sobre las tasas de interés y harían caer el producto bruto interno en un 2%.

En cambio, negociar con los buitres antes del 30 de julio, que es cuando vence el bono Discount, no resolvería los problemas que atraviesa la economía actual -atraso cambiario, déficit fiscal, alta inflación- pero aliviaría la restricción externa: las reservas podría ascender hasta u$s 30 mil millones este año y u$s 32 mil millones en 2015.

Según el Estudio Broda, un default podría llevar las reservas a u$s 20.000 millones este año, al anularse el financiamiento externo y disminuir la inversión extranjera. “Para evitar una crisis de reservas que podría precipitar una crisis macroeconómica (con desplome de la actividad), es probable que el gobierno de Cristina de Kirchner intensifique el cepo y los controles de importaciones”, el cual tendría efectos recesivos, dice en un informe. En cambio, un acuerdo las llevaría a u$s 29.000 millones.

El 2015 se haría mucho más cuesta arriba. Para Econviews, un default llevaría las reservas hasta los u$s 17.000 millones partiendo de los u$s 24.000 millones de este año. “No sería tan dramático porque todavía habría márgenes pequeños para evitar una típica crisis de balanza de pagos”, dijo Eric Ritondale, economista jefe de la consultora.

Un acuerdo, en cambio, permitiría que las reservas saltaran a u$s 32.000 millones el año que viene (“podría hacerse un rollover del Boden 2015”, dijo Ritondale) partiendo de los u$s 30.000 millones a fin de este año.

Para Fausto Spotorno, economista jefe del Estudio Ferreres y Asociados, el año que viene las reservas se gastarán en pagar las importaciones, pero no pasarán de su piso de riesgo, los u$s 15.000 millones, si el país entra en default, que, a su vez, puede tener grados, según explicó: que sólo sea por la deuda bajo ley extranjera o que también se incumpla la que está bajo legislación local.

Un default haría caer los bonos, lo que dispararía el contado con liquidación y, por lo tanto, el blue (a unos $15), según explicó Spotorno, ampliando la brecha cambiaria al 70%. Y el atraso cambiario presionará sobre las tasas de interés para llevarlas por encima del 40%.

Para Econviews, la brecha cambiaria se ampliaría al 60% en default o bajaría al 20% con un acuerdo, ya que el tipo de cambio oficial se movería a $ 10,4 o $ 9,3 a fin de este año. El traspaso a la inflación la llevaría cerca del 40%. Y las tasas de interés escalarían al 30-32% en default o por encima de 25% ante un acuerdo. “No creemos que suceda un plan de estabilización, y que seguirá la inercia inflacionaria y la monetización del déficit”, dijo Ritondale respecto de un escenario de acuerdo.

La economía ya iba a caer este año 1,5% sin importar el desenlace con los holdouts, porque la actividad estuvo sentenciada por su desempeño en el primer semestre, pero el default profundizaría la caída al 2%.

En 2015, sin financiamiento, tasa más altas, mayor brecha cambiaria y menor competitividad, el PBI caería 1,5-2% en default o crecería 0,5% en condiciones normales, según Ferreres. O cedería 0,8% en default o crecería 3% si se negociara, según Econviews.
Y el desempleo podría subir al 10%.



Advierten que en los últimos seis meses del año habrá más problemas en la economía

Si bien un arreglo con los holdouts mejoraría el escenario, los especialistas afirman que el efecto no será inmediato. Prevén un panorama complicado


La economía argentina "se dificulta en el segundo semestre", advirtió el último informe de la consultora Economía y Regiones al tiempo que sostuvo que aunque el país llegue a un arreglo con los holdouts "no va a producirse una fuerte oleada de ingreso de capitales inmediatamente".

Las perspectivas económicas de cara a los seis meses que restan del año no son alentadoras para los economistas de la consultora. "De acuerdo con nuestro análisis, vemos que el escenario macroeconómico se dificulta en el segundo semestre", señalaron. Frente a esta situación, "es crucial monitorear en forma permanente tanto la evolución de la política fiscal como la de la esfera monetaria", agregaron.

La consultora indicó que actualmente la economía argentina "tiene dos frentes de conflicto abiertos: la negociación (o default) de la deuda con los holdouts y la problemática de sus políticas fiscal y monetaria". 

"El tema de los holdouts es financiero y de corto plazo, pero con consecuencias económicas que afectan al largo plazo. En menos de un mes Argentina debería haber terminado de "arreglar" sus problemas de deuda o, por el contrario, caería en default. Sin embargo, aún acordando, acatando el fallo de Griesa y pagando, no va a producirse una fuerte oleada de ingreso de capitales inmediatamente", planteó.

Para la consultora, "los resultados de nuestras políticas fiscales y monetarias lo impiden dado que siguen siendo el problema de fondo de la economía". En este sentido, aseguró que la política fiscal "desmedidamente expansiva" con déficits fiscales "crecientes" financiados mayormente con emisión monetaria son el origen del escollo".

"No sólo de la falta de financiamiento, sino también de la pérdida de reservas, la devaluación del peso y la crisis cambiaria", agregó. A su criterio, la actual estabilidad de las reservas y del tipo de cambio "son obra y gracia de las políticas aplicadas por el Banco Central", pero criticó que "el gobierno incrementó el desborde fiscal que es la madre de todos los problemas macro: los desequilibrios monetarios, cambiarios y la inflación".

"El peor escenario para la macroeconomía argentina de mediano plazo sería aquel en el cual la política fiscal expansiva sigue a 'todo vapor', pero la política monetaria prudente de absorción de pesos va perdiendo fuerza paulatinamente", resumió.

martes, 24 de junio de 2014

MILAGRO QUE LO CONFIRMEN - El Indec confirmó la recesión: la economía se contrajo por segundo trimestre seguido

Del editor: qué significa. Finalmente, el Indec terminó confirmando la recesión que habían anticipado las consultoras privadas, tan criticadas por el Gobierno.

Cayó 0,8% en los primeros tres meses del año; si continúa la tendencia negativa hasta fines de 2014, el país no habrá crecido a tasas chinas


Por José Hidalgo Pallares  | LA NACION


El Indec confirmó ayer algo que las estimaciones privadas, que el Gobierno suele descalificar, ya habían adelantado en las últimas semanas: la economía argentina está en recesión.

Según el organismo de estadísticas, en el primer trimestre del año el PBI se contrajo 0,8% frente al cuarto trimestre de 2013 (en la medición desestacionalizada). La economía acumuló así su segunda caída trimestral consecutiva, ya que en el cuarto trimestre del año pasado la actividad se contrajo, también según las cifras oficiales, 0,5%. Para los economistas, dos trimestres consecutivos de caída en el nivel de actividad implican que la economía está técnicamente en recesión.

De hecho, lacontracción de la economía que reflejan las cifras oficiales es un poco más pronunciada que la que muestra el índice PBI Congreso, que presentaron la semana pasada algunos diputados de la oposición. De acuerdo con esa medición, que promedia los cálculos de varias consultoras, en el primer trimestre del año la actividad se contrajo 0,4% y en el cuarto trimestre de 2013 la baja fue de 0,6%, siempre en la medición desestacionalizada, frente al trimestre inmediatamente anterior.

Los resultados del primer trimestre no sólo están muy por debajo del 6,2% de crecimiento anual proyectado en el presupuesto público para 2014, sino que también -si la tendencia se mantiene en lo que resta del año, como temen varios economistas- tirarán aún más hacia abajo el promedio de crecimiento económico del período kirchnerista.

En mayo, cuando se presentaron los resultados de las cuentas nacionales calculadas con el año base 2004, el Indec admitió que el crecimiento de la economía durante la "década ganada" no había sido a tasas tan chinas como se decía hasta entonces. Si al finalizar 2014 el PBI de la argentina se contrae 1,5%, como prevén en Orlando J. Ferreres y Asociados (OJF), el crecimiento promedio de los últimos tres años habrá sido de apenas 0,8% y de 4,9% para los últimos diez años.

La contracción de 0,8% en el primer trimestre responde, según el informe del Indec, a una caída casi generalizada en los componentes del PBI por el lado del gasto. El consumo público se redujo 1,2%, las exportaciones cayeron 1,1% y la inversión se contrajo 0,3%. El consumo privado, que en el cuarto trimestre de 2013 registró una baja de 1,6%, mostró una variación nula (0%).

El PBI de la Argentina también mostró en el primer trimestre una caída interanual de 0,2%. En ese caso el resultado se explica por el mal desempeño de distintos sectores económicos.



La agricultura se desplomó 7,3%, la industria manufacturera cayó 0,8%, la construcción bajó 2,1% y el comercio se contrajo 3,1%. Esos cuatro sectores son, además, los principales generadores de empleo en el sector privado, por lo que sus resultados explican el deterioro del mercado laboral reconocido por el propio Indec.

Según el organismo oficial, en el primer trimestre de este año la tasa de empleo, es decir, el porcentaje de la población que tiene una ocupación, fue de 41,8%, 0,4 punto menos que en el mismo período del año anterior. De hecho, la tasa de empleo del primer trimestre fue la más baja desde el segundo trimestre de 2009 (también 41,8%), año en que, según el Indec, la economía creció apenas 0,1% y según los estudios privados se contrajo 3 por ciento.

Más allá de un leve repunte en el segundo trimestre por la mejor cosecha de soja, los analistas privados no esperan que en el año completo la economía registre resultados positivos. El último informe LatinFocus Consensus Forecast incluye previsiones de hasta 2% de caída y ninguna de las consultoras o bancos que participan del relevamiento espera un crecimiento superior al 0,7 por ciento.

Varios de los informes publicados por el Indec en las últimas semanas muestran que la economía continúa registrando resultados negativos. Después de la baja en el primer trimestre, las exportaciones mostraron una caída interanual de 13% en abril y de 16% en mayo. Las importaciones, en tanto, registraron caídas de 14% y 17% en los mismos meses. También los informes sobre industria, construcción y servicios públicos siguieron mostrando resultados negativos más allá del primer trimestre.

Las estadísticas privadas confirman esa tendencia. Según OJF, en mayo la actividad económica se contrajo 2,5% en términos interanuales. El informe resalta el deterioro en la industria, el transporte y el comercio. Y añade: "Si descontamos estos tres sectores en baja, el nivel de actividad se encuentra cayendo, sólo compensado en el presente por el crecimiento de la cosecha de soja".



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