viernes, 20 de febrero de 2015

Las reservas netas son la tercera parte de lo contabilizado en el balance del BCRA


Juan Gasalla
Por: Juan Gasalla jgasalla@infobae.com

Un estudio refiere que ascienden a u$s11.000 millones si se descuentan de los activos internacionales conceptos como deuda en default, encajes en bancos y préstamos de entidades internacionales



Las dudas sobre el verdadero nivel de reservas internacionales en las arcas del Banco Central no es una novedad, pero toma mayor relevancia en las últimas semanas, en las que la entidad que preside Alejandro Vanoli presenta una llamativa estabilidad por encima de los u$s31.000 millones, cuestionada por diversos estudios privados.

Al respecto, un análisis realizado por el economista Nicolás Cachanosky, en base al último balance del Banco Central actualizado al 7 de febrero, indica que sobre los activos internacionales totales de u$s31.452 millones, unos u$s8.067 millones (25,6%) corresponde a depósitos en moneda extranjera en el sistema financiero local, que se contabilizan como reservas en concepto de encajes.

Asimismo, Cachanosky, doctor en Economía y docente en la Universidad Metropolitana de Denver (EEUU) y titular del blog Punto de Vista Económico, resta al monto total otros ítems, como Derechos Especiales de Giro (DEG) utilizables por los miembros del Fondo Monetario Internacional, por u$s451 millones; préstamos de organismos internacionales y multilaterales (u$s222 millones); los CEDIN en circulación (u$s377 millones), y otros pasivos por u$s3.449 millones (11%) en los que se contempla el "swap" de monedas con el Banco Central de China, realizado en yuanes, pero contabilizado en dólares por el BCRA.

Cachanosky amplía la discriminación de fondos en las arcas del Central, donde detecta unos u$s5.000 millones (15,9% del total) adeudados a empresas por importaciones ya concretadas, pero cuyas divisas no fueron aún liberadas para la demanda en el mercado mayorista.

LAS RESERVAS NETAS SE REDUCEN A UN RANGO ENTRE 11.000 Y 16.000 MILLONES DE DÓLARES

Por otra parte, el economista advierte que se cuentan como reservas unos u$s1.500 millones (4,8%) en concepto de liquidación de exportaciones que se rindieron como adelanto sobre operaciones de comercio exterior futuras, es decir que se deberán descontar de ingresos en los próximos meses.

Otros u$s1.616 millones (5,1%) son lisa y llanamente los dólares que la Argentina destinó desde junio de 2014 a los tenedores de deuda reestructurada, cuyo pago fue bloqueado por el juez Thomas Griesa, en el marco de la causa iniciada por los holdouts en Nueva York que dejó a nuestro país en default técnico. El Gobierno depositó estos vencimientos en un fideicomiso en el Banco Nación, que al no haber sido cobrados aún por los acreedores se siguen incorporando a las reservas, pero sólo a efectos contables.

Según el cálculo de Nicolás Cachanosky, las reservas netas de la Argentina se reducen a sólo u$s10.770 millones, poco más de un tercio o un 34,2% del total asentado en los balances de la autoridad monetaria.

El estudio coincide con otros análisis privados que indican que la administración de Cristina Kirchner podría concluir el 10 de diciembre con escasas reservas en el Banco Central. La consultora Ledesma estimó que las reservas internacionales apenas superan los u$s16.000 millones sin los pasivos contingentes o el "swap" de monedas con China.

En declaraciones radiales, el ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen encargado del primer canje de deuda lanzado por Néstor Kirchner en el 2005, estimó que "el swap con China y el nuevo default con los bonistas derivan en un maquillaje de las reservas del orden del 16%", aunque "en realidad no son activos del BCRA".

LOS VENCIMIENTOS DE DEUDA DE 2015 EQUIVALEN AL TOTAL DE LAS RESERVAS NETAS

A la vez profundiza el escenario de escasez de divisas el cronograma de vencimientos de deuda en moneda extranjera previsto para 2015, en torno a los 14.000 millones de dólares. La consultora Economía & Regiones, señaló que "el sector público consolidado deberá afrontar pagos de deuda netos de refinanciamiento por u$s14.100 millones" antes de fin de año, practicamente, el total de las reservas existentes luego de las deducciones descriptas.

Emisión de deuda y fondos de China

El ex viceministro de Economía Gastón Rossi propuso como estrategia razonable la de emitir deuda pública este año por unos u$s5.000 millones, para descomprimir la utilización de las reservas del BCRA, junto con un eventual canje de bonos por otros u$s6.000 millones, alternativa que considera viable en el mes de octubre, cuando vencerá el Boden 2015.

"Hay que canjear a deuda a vencer por deuda a mas plazo y emitir nueva deuda. (...) El kirchnerismo va a abandonar la gestión con un nivel de endeudamiento bajo respecto de la región, esto permite un margen de maniobra. Es preferible emitir deuda y no estar penando por las reservas y no permitiendo a los industriales importar insumos que recrudecer el cepo a las importaciones", dijo Rossi a radio Mitre.

En tanto, el Gobierno estima que podrá hacer frente al pago de deuda este año con divisas suficientes, debido a los desembolsos comprometidos por China para inversiones de infraestructura, como parte del Acuerdo Marco de Cooperación firmado con el país asiático, aunque estos giros serán en yuanes y no en dólares norteamericanos, la principal moneda de reserva en el plano internacional.

"Es fundamental reconocer que China tiene superávit de poder. Por ejemplo, tiene 100 veces más reservas en moneda extranjera que Argentina y 10 veces más que Brasil, India y Rusia considerados individualmente. Por eso, desde hace años, China está financiando proyectos de infraestructura y de exportación de bienes de capital a países en desarrollo a cambio de commodities", puntualizó el presidente de la Cámara de Exportadores (CERA), Enrique Mantilla.

Un informe de Finsoport añade que "la estructura del intercambio reproduce los problemas de competitividad de la economía argentina" pues a China "exportamos productos básicamente agropecuarios e importamos bienes industrializados". La consultora que dirige Jorge Todesca subraya que "el intercambio comercial con China registra un desequilibrio creciente. En los últimos cinco años las exportaciones argentinas a ese destino aumentaron un magro 27%, mientras que las importaciones crecieron en el mismo lapso un 123%". El saldo comercial con el país asiático, que en 2009 era negativo en u$s895 millones, el año pasado anotó un déficit de 5.789 millones de dólares.

Retroceso de las reservas netas

El economista Nicolás Cachanosky graficó en un cuadro la acelerada pérdida de reservas netas durante las presidencias de Mercedes Marcó del Pont, Juan Carlos Fábrega y, recientemente, de Alejandro Vanoli en el Banco Central. La caída contrasta con el prógreso de los activos registrado durante las gestiones de Martín Redrado y Alfonso Prat Gay, también durante la gestión del kirchnerismo.

infobae.com

jueves, 5 de febrero de 2015

Ante otro día de restricciones, BCRA promete a importadores ampliar venta de dólares


El Banco Central mantiene hoy cerrada la ventanilla de ventas de dólares a las empresas, según confirmaron diversos bancos a Ambito.com. A lo largo de la jornada de ayer no salió ningún dólar de las reservas para importadores ni bancos. Esto generó inquietud en la plaza, sobre todo entre los importadores que se acostumbraron, por lo menos, a recibir parte de los dólares solicitados para afrontar los pagos al exterior. La situación se repite hoy, pese a que desde la autoridad monetaria dejaron trascender que se regularizaría durante la semana que viene

Durante toda la jornada previa se intensificaron las consultas y los rumores. Algunos especulaban con que era el anticipo de alguna nueva circular del BCRA, y los más extremistas pensaban que se trataba de los prolegómenos de una devaluación. El principal argumento esgrimido por empresas y operadores fueron las últimas intervenciones del BCRA en las que tuvo que sacrificar reservas para equilibrar el mercado (fueron más de u$s 200 millones).

Los únicos que pudieron hacerse de dólares fueron aquellos que ya tenían operaciones "calzadas" (es decir, compensadas vía exportación o ingreso de divisas). Lo cierto es que ayer la demanda de divisas para cancelar importaciones no encontró oferta por el lado del mercado oficial. Y al cabo de la sesión el ente se quedó con u$s 40 millones tras intervenir en el mercado de contado.

Desde el ente monetario explicaron a este diario que "no había ningún cambio de normativa" que afectara las operaciones cambiarias. Lo que pasó ayer, según una fuente del BCRA, "se inscribe en la estrategia de administración de las divisas". "Fue un día de administración del dólar, dentro de la política que viene llevando a cabo el banco (Central)", justificaron desde el ente.

Además, esta mañana el presidente del BCRA, Alejandro Vanoli, mantuvo hoy una comunicación con el presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina, Diego Pérez Santisteban, ante quien ratificó que "el Banco Central mantendrá una adecuada administración del mercado de cambios, a los efectos de garantizar la estabilidad cambiaria y financiera, en un contexto de gran volatilidad proveniente del escenario internacional", señalaron fuente del organismo.

Vanoli y Santisteban acordaron que equipos técnicos del BCRA y de la Cámara de Importadores se reunirán el lunes próximo para analizar la evolución del acceso al mercado de cambios por parte de los sectores vinculados al comercio exterior.

Según, pudo saber este medio, Vanoli le transmitió a Santisteban que el Banco Central no tomó medidas específicas de restricción a las importaciones y que se ampliará gradualmente el abastecimiento de divisas a los importadores, en la medida en que se reduzcan los factores estacionales que moderan las liquidaciones provenientes de los exportadores.

ambito.com

miércoles, 4 de febrero de 2015

Inesperadamente, el Central dejó de venderles dólares a bancos e importadores - Es la primera vez que no vende un solo dólar en todo el día


Es un virtual bloqueo a todas las órdenes de importación. La medida se sintió fuerte en las mesas de dinero de los bancos. “No sabemos qué pasa. Es la primera vez que no vende un solo dólar en todo el día”, reconoció un banquero.

Por JULIÁN GUARINO, subeditor de Finanzas
por CRONISTA.COM

En lo que es un virtual bloqueo de todas las órdenes de importación, el Gobierno decidió hoy inesperadamente negar a bancos e importadores la venta de dólares.

La medida se sintió fuerte en las mesas de dinero de los bancos, habituados a adelantarle información al Banco Central para que éste pueda entregarles día a día las divisas necesarias para cancelar las facturas de importación, siempre que éstas sean convalidadas previamente y respeten los exiguos montos máximos que suele repartir la entidad que preside Alejandro Vanoli.

“No sabemos qué pasa. Es la primera vez que el Central no vende un solo dólar en todo el día, incluso con autorizaciones que ya teníamos de días previos”, señaló un banquero a Cronista.com.

El dato es que ni siquiera se autorizaron órdenes por u$s 20.000 o u$s 10.000, lo que sembró desconcierto entre quienes observan las “leyes no escritas” con las que se maneja la entidad rectora.

Según señalan las fuentes consultadas, en los últimos días el Central se había remitido a vender una cantidad de dólares que no superaba los u$s 100 millones.

Incluso en días previos, había implementado nuevamente la posibilidad de hacerse de dólares sólo si en el mismo día la misma empresa había realizado algún tipo de liquidación de exportación, es decir, si “compensaba” el ingreso de divisas con la salida, una medida implementada en su momento por el ex secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno.

cronista.com

Desde el conflicto por las reservas el dólar de cobertura saltó de $ 2,55 a $ 14,72


por EL CRONISTA

En los últimos cinco años, los agregados monetarios del Banco Central (BCRA) 33% al año en promedio, las reservas internacionales cayeron 34% y el financiamiento al fisco a través de letras intransferibles y adelantos transitorios se disparó 1.200% y 600%, respectivamente. En el mismo plazo, en el que pasaron tres titulares de la autoridad monetaria y fue reformada la Carta Orgánica que la rige, el tipo de cambio de cobertura de reservas sobre base monetaria pasó de $ 2,55 a $ 14,72.


A cinco años de la traumática salida de Martín Redrado de la presidencia del BCRA, en medio del conflicto por el uso de reservas internacionales para el pago de la deuda, la Fundación Capital –que él fundó y conduce– elaboró un informe sobre el impacto que ha sufrido la autoridad monetaria –cepo cambiario y reforma de la Carta Orgánica mediante–desde ese momento hasta la actualidad.


"El BCRA hasta el año 2010 se caracterizó por acumular reservas internacionales muy en línea con la emisión monetaria, de manera tal de garantizar y gobernar el manejo del tipo de cambio en un mercado único y libre de cambios (MULC)", aseguró el informe. "Adicionalmente, y para bien, el Tesoro Nacional contaba con excedentes fiscales lo que evitaba cualquier tipo de conflictos", añadió.


Entre las variaciones que registra el reporte, se cuenta el crecimiento que tuvo la emisión monetaria para financiar al sector público que fue cercana a $ 20.000 millones en 2010 y fue evolucionando hasta superar los $160.000 millones el año pasado.


Como resultado de ello, la base monetaria prácticamente se cuadruplicó: pasó de $ 122.350 millones a $ 462.564 millones, es decir saltó un 278%. Ese aumento, combinado con el retroceso del 34% que sufrieron las reservas –entre otros motivos por el pago de deuda– se combinó para transformar radicalmente el tipo de cambio de cobertura de la base monetaria respecto de las reservas: esa cifra pasó de un precio teórico del dólar de $ 2,55 (en realidad era de $ 3,80 al momento) a un valor teórico actual de $ 14,72 por cada dólar en reservas.


El valor de las letras intransferibles que el Tesoro coloca en el patrimonio del BCRA a cambio de las reservas que toma para pagar deuda, por ejemplo, creció $ 1.169% en el período. La base monetaria, por otro lado, creció 278% en esos cinco años y los pasivos monetarios (base más Lebacs y pases pasivos) creció 315%.


Para la Fundación Capital, el "uso y abuso" de las reservas internacionales alentó la inflación y la devaluación al deteriorar a la autoridad monetaria. Luego, el incumplimiento de los programas monetarios seguido de el atraso de la evolución del dólar en comparación con el avance de la inflación generó como resultado la corrida cambiaria que derivó en el cepo.


"Mientras la inflación fue de un 25% anual, es decir más del 50% acumulado en el bienio, el tipo de cambio se deslizó un 10% en dicho período. Esto llevó a la implementación del cepo cambiario, pues el atraso cambiario generó que el agente económico quisiera lo barato y eso era el dólar", reza el informe de Fundación Capital.


El último componente del cocktail que llevó a este deterioro del balance del BCRA vino dado por la modificación de la Carta Orgánica de la entidad. Mediante la eliminación de los programas monetario, de la necesidad de un respaldo con reservas internacionales para la base monetaria y la creación de adelantos transitorios extraordinarios, que ampliaron la capacidad del Tesoro para tomar fondos de la entidad, el BCRA no sólo dejó de sumar reservas sino que empezó a emitir más de lo que emitía cuando sí las acumulaba. "Así, lejos se está de poder gobernar el manejo del tipo de cambio, en un mercado de cambios que ahora no es ni único, ni libre", concluyó el informe.

cronista.com

El país cayó en un ranking de libertad económica y está en los últimos 10 lugares del mundo


Por: Jorgelina do Rosario jdorosario@infobae.com

La Argentina descendió tres lugares y se ubica en la posición 169 entre 178 naciones relevadas, según un estudio privado. Alcanzó el nivel más bajo en 20 años

El país volvió a reprobar un examen global de libertad económica. La Argentina cayó tres lugares y este año quedó en el puesto 169 entre 178 países, según el ranking del think thank conservador Heritage Foundation, al que tuvo acceso Infobae. La libertad económica se deteriora en forma progresiva y el país continúa en franco retroceso desde que se instauró el cepo al dólar.

Con todo, el dato histórico es el más preocupante: el país tiene la libertad económica más baja desde 1995 y ya se ubica entre los últimos 10 lugares del mundo, junto a países como el Congo e Irán. Este instituto ligado al partido Republicano en Estados Unidos define a la Argentina como una "economía reprimida o cerrada" por cuarto año consecutivo. Como había sucedido el año pasado, sólo Venezuela y Cuba se encuentran por debajo del país en la región, dentro de las 29 naciones que se analizan en América Latina y el Caribe.

Pero, ¿por qué el país pasó de ser una economía mayormente libre a mediados de los 90 a ubicarse en los últimos lugares del ranking en 2015? De acuerdo a este análisis, el Estado no sólo interviene en la economía, sino que también "se expande la economía informal" y "la estabilidad monetaria es particularmente débil". "Existe un control de precios en casi todos los bienes y servicios", aseguró, mientras resaltó la regulación de tarifas de agua, luz y de la nafta, a través de los subsidios a la oferta.


Como sucedió en otras ediciones, la fuga de capitales volvió a centrarse en la escena aunque con un nuevo condimento: la entrada al default selectivo de la Argentina en julio del año pasado, tras no alcanzar un acuerdo con los holdouts. La facilidad o dificultad para abrir una empresa no es un factor menor a la hora de realizar el ranking y en el caso de la Argentina. Se necesitan más de 10 permisos y un mes para comenzar un negocio, un proceso que se califica como "incómodo" y "costoso".

La lupa sobre la política se posó en los escándalos de corrupción. El índice que The Heritage Foundation realiza con el periódico estadounidense The Wall Street Journal hace foco en el doble procesamiento del vicepresidente, Amado Boudou. El juez Ariel Lijo procesó al funcionario por cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública por el caso Ciccone, y la Justicia confirmó el procesamiento del funcionario por un auto con papeles falsos durante 2014.

¿Y en el resto del mundo?

Para determinar el grado de libertad que posee un país, el instituto analiza factores como el gasto público, derechos de propiedad, y diferentes tipos de libertades: financiera, para hacer negocios, laboral, comercial, monetaria, de inversiones y fiscal. En el caso de la Argentina, el proteccionismo sigue siendo una de las preocupaciones recurrentes dentro del comercio.

El 40% de los países analizados evidenció una caída interanual en el ranking, y junto a la Argentina, Venezuela, Bolivia, Argelia, Guinea Ecuatorial, Grecia y El Salvador registraron su índice de libertad económica más bajo en las últimas dos décadas.

Hong Kong y Singapur aún se mantienen como las economías más libres del mundo, mientras que Nueva Zelanda se ubica en el tercer lugar tras desplazar a Australia al cuarto lugar con respecto al año pasado. El top five de la lista lo completa Suiza. Estos países del ranking comprenden las únicas economías consideradas como libres. Dentro de las mayormente libres, Chile se mantuvo en el puesto siete y lidera la región, mientras que Estados Unidos también sigue en el lugar 12° como en 2014.


En América Latina, Colombia escaló seis lugares y se ubica 28°, por encima de naciones como Malasia, Austria y Corea del Sur entre los "mayormente libres". Por su parte, Uruguay está en la posición 43° y cuatro lugares más abajo se encuentra Perú, algunos de los países que entran en la categoría de "moderadamente libres".

En el puesto 118, Brasil es para este índice una economía "mayormente reprimida o cerrada" y fue una de las naciones que cayó en este ranking. "La erosión de la libertad económica en países como Argentina y Brasil exacerba la pobreza", especificó el informe. Dentro de la región, el país vecino tiene un nivel similar de libertad económica al de Nicaragua, Honduras y Guyana.

infobae.com

El superávit comercial en 2014 cayó 16% y fue el más bajo desde 2001


Las exportaciones retrocedieron 12% y las importaciones disminuyeron 11%. Las ventas de productos primarios al exterior se derrumbaron 20% y las de la industria un 15%

por MARIANA SHAALO Buenos Aires

La balanza comercial registró en 2014 un superávit de apenas u$s 6.686 millones, lo que significó una caída de 16,4% frente a 2013 y la cifra más baja desde 2001 cuando aún regía el régimen de Convertibilidad, de acuerdo a las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).


El saldo del comercio exterior más bajo de los últimos trece años fue producto de una baja interanual de 12% de las exportaciones, que el año pasado sumaron sólo u$s 71.935 millones, un nivel tampoco visto desde el 2010 y lejos del récord de u$s 84.051 millones de 2011.


"Muchas de las causas que explican este fenómeno no son nuevas: poco dinamismo exportador por problemas de oferta (cereales, combustibles), fuertes restricciones sobre las importaciones y desaceleración de la actividad económica", advirtieron desde la consultora Abeceb.com


"No obstante algunos aspectos caracterizaron 2014: por el lado de las exportaciones un elemento relevante son los no muy buenos resultados de las exportaciones del complejo soja. A pesar de los buenos niveles de producción, las colocaciones externas de poroto y sus derivados solo se incrementaron en 1%. Esto es así ya que productores y acopiadores optaron por retener una parte de sus tenencias de granos, dado el crecimiento de la brecha existente entre el dólar blue y valor oficial de la divisa al que los operadores liquidan las exportaciones", manifestaron desde la consultora que dirige el economista Dante Sica.


Las ventas de productos primarios bajaron 20% al sumar u$s 14.977 millones, las de combustibles y energía un 18% al alcanzar apenas los u$s 4.660 millones, mientras que las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), empujadas por la caída de 25% en las exportaciones de autos, se redujeron 15% a u$s 24.145 millones y las de origen agropecuario un 3% a u$s 28.153 millones.


En tanto, las importaciones bajaron 11% respecto al 2013, a u$s 65.249 millones, debido principalmente a las restricciones a las compras que impone el Gobierno pero también a la caída del nivel de actividad.


Las importaciones de vehículos automotores fueron las que más descendieron con un retroceso interanual de 49% mientras que las piezas y accesorios para bienes de capital se redujeron un 22%.


Por otra parte, las adquisiciones de bienes de consumo retrocedieron 10%, al tiempo que las de energía y bienes intermedios bajaron 4%. En cambio, las importaciones de bienes de capital mostraron un avance de 4%.


"Por el lado de las compras externas, durante 2014 continuaron vigentes los controles sobre las importaciones. No obstante algunas cuestiones cambiaron. Del modelo de control basado estrictamente en las Declaraciones Juradas a la Importación (DJAIs) se pasó a un esquema más complejo en donde además de la Secretaría de Comercio intervienen en forma integrada la AFIP y el BCRA", remarcaron en Abeceb.com.


En particular, en diciembre el superávit comercial sumó sólo u$s 74 millones, un 31% menos que en el mismo mes del año anterior.


De acuerdo a las cifras oficiales, el mes pasado las exportaciones cayeron 13%, ubicándose en los u$s 4573 millones, su menor nivel en el año.


El único rubro que registró una mejora fue Productos Primarios que creció 1% alcanzando los u$s 648 millones. Los segmentos restantes presentaron fuertes caídas: Manufacturas de Origen Agropecuario (-18%), Manufacturas de Origen Industrial (-8,9%) y Combustibles y Energía (-36,0%).


En tanto, en diciembre las importaciones registraron una caída también de 13%, alcanzando un valor de u$s 4.499 millones. con retrocesos en las compras de Vehículos automotores de 61% y de Piezas y Accesorios de Bienes de Capital de 28%. El resto de los segmentos que también presentaron bajas fueron Bienes intermedios (-4%) y Bienes de Capital (-3%). Por otra parte, las compras de Combustibles y Lubricantes y Bienes de consumo registraron incrementos en el mes, de 2% y 16% respectivamente.

cronista.com

Efecto recesión: el blue cae 22 centavos por la falta de pesos para pagar sueldos


Particulares también liquidan para afrontar gastos de tarjeta en vacaciones. Se le suma demanda de dólar ahorro, que subió 15%, y provoca baja del blue.

por MARIANO GORODISCH
Por la recesión, las empresas venden dólares para
pagar sueldos y hacen caer al blue


Comenzó febrero y se reactivó el mercado del dólar paralelo. La primera señal fue que, debido a la mayor oferta, los corretas (mayoristas del billete informal) casi duplicaron el spread. La diferencia entre la punta compradora y la vendedora, que estaba en apenas 3 centavos, volvió a ser de 5. Las cuevas, que son el segundo eslabón de la cadena, también subieron su spread, pero de 7 a 10 centavos.

En el primer día hábil del mes el blue retrocedió 22 centavos, para cerrar en $ 13,38, lo que marca una brecha del 54,5% con respecto a los $ 8,66 del oficial.

La caída obedece al "efecto recesión": varias empresas deben salir a liquidar sus ahorros en moneda extranjera para poder hacer frente al pago de sueldos (cuyo límite máximo es el cuarto día habil del mes) y cubrir los cheques a los proveedores.

Por otra parte, quienes se tomaron vacaciones en enero en el extranjero y se dedicaron al famoso arte del "tarjeteo" para conseguir un dólar de $ 11,70, ahora deben pagar la cuenta. Como con el sueldo no les alcanza porque se los licuó la inflación, y todavía no llegaron la paritarias del 2015, también deben salir a rematar los dólares que tenían guardados en el "Colchon Bank".

Además, hubo un tercer elemento que provocó la baja de precio en el billete: las ventas de dólar ahorro, que ayer llegaron a u$s 56,4 millones, lo que representa un 15% más de lo vendido el primer día hábil del mes pasado. En total, fueron 78.000 los contribuyentes que se acercaron ayer al banco para conseguir dólares a $ 10,39 (oficial más 20% de alícuota de la AFIP). En promedio, cada uno obtuvo u$s 723. La recomendación que dan los cajeros de los bancos es llevar billetes chicos, de u$s 1, u$s 5 y u$s 10, para obtener el máximo posible, porque como estos escasean, redondean para abajo y dan un puchito menos de lo autorizado. En las casas centrales de los bancos y en las casas de cambio es donde más tienen billetes de baja denominación, no así en las sucursales más alejadas del centro.

Muchas de estas divisas obtenidas a través de dólar ahorro inmediatamente van a parar a las cuevas de la City, ya que las revenden a $ 13,28 (precio de compra) y se hacen de una ganancia de casi 30% de un saque. En la jerga se conoce a este mecanismo como el "puré" (comprar en el formal para revenderlo en el informal), que provoca una disminución en el precio del blue.

"El ahorro suma, pero las bajas abruptas las hace una venta puntual siempre, que hace correr a la demanda y pactar precios a la baja. En este caso, fue una orden de venta de u$s 2,5 millones, que salió a liquidar a las apuradas. El dólar AFIP lo que genera es un colchón de oferta que le quita volatilidad al alza", dice un mesadinerista.

"Hoy no hay quien pueda controlar la oferta, porque ésta llueve con los dólares que autoriza la AFIP, y como se la necesita, compran sin hacer subir el precio. Con la demanda mayorista firme, pero en silencio, cualquier demanda extra de quienes pagan cualquier cosa por llevar, puede generar una suba muy fuerte", relatan en otra financiera.

Compra hormiga
Además, siempre está presente la "compra hormiga": dícese de cuando se necesita comprar u$s 1 o u$s 2 millones y no se puede poner una orden de u$s 1 millón de golpe al cambista: "Entonces hablás con él y le pedís que te vaya comprando de a una gamba (u$s 100.000) por día, para silbar por lo bajo y no llamar la atención. Si tenés dos o tres cambistas, los desparramás para no generar sospechas, porque esto se sabe rápido, y si es mayorista te ayuda a pisar el precio", relatan las fuentes conocedoras del ambiente.

En las mesas creen que el blue se va a comenzar a mover. Una de las razones que esgrimen es que la Comisión Nacional de Valores está encima del contado con liqui como nunca: "La semana pasada nos pidieron de todo por una operación de CCL no rutinaria. Hasta la declaración jurada actualizada del cliente. Eso hizo que una parte del giro lo hiciéramos por compensación blue al exterior".

Demanda La Salada
Lo cierto es que hoy en la Argentina, con cepo y una brecha cambiaria mayor al 50%, la demanda del blue es muy dispersa y grande, no sólo de ahorristas, sino también de todas las compras que van a venderse en La Salada, que es permanente, pero tiene picos estacionales que duran meses. Cuentan que uno de cada diez contenedores provenientes desde China son en negro y otros tantos en gris (mitad blanco y mitad negro), y todo eso va a insumir dólar paralelo.

También hay mayoristas de fuga que traen o llevan, como comercio exterior de pymes que realizan un "blue clearing": uno tiene pesos acá y otro tiene los dólares de sobrefacturar en el exterior. El cambista une a las dos puntas y le cobra entre 5 y 6% por la operación.

cronista.com

jueves, 22 de enero de 2015

Dólar e inflación, un típico error conceptual

Dólar e inflación, un típico error conceptual

El otro día mientras participaba de un programa de televisión, no pude dejar de sorprenderme por el consenso que existe entre la mayoría de las personas acerca de que la responsabilidad en el incremento de la inflación es la suba del dólar. Incluso personas bien formadas e informadas, cuyos conocimientos en otras áreas merecen el mayor de los respetos, como Jonathan Viale o Luis Novaresio, creen eso. 

Son esos momentos de confusión colectiva donde el aparente sentido común carece de razón y es importante explicar el error de pensar que la enfermedad es el dólar y la inflación la fiebre, y no al revés. Aquí se resume un problema central de los argentinos: Creer que el problema es el dólar y no la inflación. Es por eso que se pone el acento (y la preocupación) en que el dólar suba, pero no tanto en que lo hagan los precios. Cuando se confunde la causa de un problema con su consecuencia, no es posible encontrar su solución.

Hoy se ve a la devaluación del dólar como un problema y no como una consecuencia obvia de la inflación. Sin embargo, y pese a que muchos quisieran hacerse los distraídos, es la inflación la responsable de la caída del salario real y no el dólar.

Al finalizar el programa que les mencioné, mis dos amigos intentaron explicarme, para sustentar su convicción,cómo cuando el dólar subió en enero la inflación también lo hizo, en tanto que luego, cuando el dólar se estabilizó, la inflación bajó. Por lo tanto, para ellos,  el dólar es el responsable de la inflación. 

De seguir este razonamiento que no pocas personas aceptan cómo válido, para mantener una inflación baja deberíamos fijar el precio del dólar. Se trata, sin embargo, de una experiencia que ya se hizo con Martínez de Hoz y con la convertibilidad de Cavallo, que acarreó nefastas consecuencias para la economía del país. 

Empecemos por algo más simple: qué es la inflación y cuál es su principal razón.

Qué es la inflación

La inflación es el aumento sistemático y generalizado de precios. Si bien esta es una definición de diccionario, en términos callejeros significa que los precios suben, que lo hacen en todos los bienes y servicios, y que cada uno tiene su propia lógica. Esto hace que algunos precios suban más que otros, que lo hagan en diferentes fechas y en diferente forma. También ocurre que una mayoría sube y el que se queda retrasado luego compensa con grandes saltos.

El problema de la inflación es que genera distorsiones en los precios relativos. Esas distorsiones cambian rápida y abruptamente cuanto más alta sea la inflación. Siempre existen variaciones de precios, pero con una inflación del 3% anual no son importantes, ahora bien, con una del 40% anual son en extremo peligrosas.

Los movimientos abruptos de precios son los que traen más incertidumbre a la economía y terminan matando a la inversión, cuyo principal requisito es la previsibilidad y la posibilidad de pensar el largo plazo.

Las causas de la inflación

En economía, existen dos grandes teorías para explicar el fenómeno de la inflación: la monetarista y la estructuralista, que más allá de lo que algunos fundamentalistas griten, no se contraponen, sino que se complementan. Es que a esta altura del desarrollo económico del mundo, y luego de haber atravesado períodos de alta inflación como en los años 70 y 80, los teóricos mantienen consensos básicos que ya ni siquiera están en discusión. 

La inflación es un fenómeno esencialmente monetario. Qué quiere decir esto: que es necesaria la existencia del dinero para que haya inflación. Si la economía fuera de truque no habría inflación posible. 

La inflación es la suba de precios, pero puede ser visto como la contracara, es decir que dado un monto de dinero cada vez se pueda comprar menos con él. El reverso de la inflación es la pérdida de valor del dinero.

El dinero es un bien más de la economía. Cuando hay mucha existencia de cualquier bien, este vale menos, en tanto que cuando hay poco de un bien, vale más. Esa es la relación entre la cantidad de dinero y la cantidad de bienes y servicios que tiene una economía. Cada compra que hacemos, la pagamos. Por lo tanto, la cantidad de dinero existente debe alcanzar para poder pagar todas las compras de bienes o servicios que hagamos.

Si la cantidad de bienes y servicios crece todo el tiempo, es necesario que la cantidad de dinero crezca en una proporción similar para poder pagar esos nuevos bienes o servicios. Ahora bien, si la cantidad de dinero crece mucho más que la cantidad de bienes y servicios existentes, entonces sobra dinero. Ese dinero circulante al no poder comprar más bienes o servicios por estar agotados, se destina a los precios que suben hasta que la cantidad de dinero excedente finalmente queda absorbida.

Es debido a lo anterior que la emisión monetaria no genera inflación por sí sola, depende de las necesidades de la economía en un contexto determinado. Si el PBI crece 4%, por lo menos hay que agregar un 4% de dinero a la economía para financiar esas operaciones nuevas. Y eso no genera inflación.

Por supuesto que la causa monetaria no es la única en la generación de inflación. Se deben tener en cuenta también la tensión distributiva en un país altamente agremiado (tanto trabajadores como empresarios) cuyas disputas por salario o rentabilidad se resuelven no solamente en el mercado, sino una parte en mesas de negociación en una oficina. 

Esto hace que ante aumentos de precios para aprovechar una situación de mercado que agranda la rentabilidad de las empresas, los sindicatos de los trabajadores pidan mayores incrementos salariales. 

Se otorgan incrementos en el sector que, luego, para compensar parte de las perdidas van al precio y así se trata de ganar la rentabilidad cedida, convirtiéndose esto en un juego ascendente a menos que el Estado le ponga un límite. 

Se trata de inflación estructural, presiona los precios al alza y tiene como consecuencia que fuerza al gobierno a emitir los pesos necesarios para poder cumplir con los acuerdos alcanzados. Si así no lo hiciera, la economía entraría en recesión. 

Lo cierto es que ambos factores existen. Nuestra ignorada inflación tiene esas dos causas. Se sigue emitiendo muy por encima de la cantidad de transacciones que tiene la economía, alimentado por el creciente déficit fiscal y también operando en una lógica de indexación constante de precios. Por ejemplo, los incrementos salariales de cada año tienen como piso el año anterior, lo cual hace que los valores nominales sean cada vez más elevados (aunque en muchos casos el poder de compra sea menor). 

Por lo tanto la inflación ya es inercial. Para que no se escale más, el  gobierno trata de fijar algunos precios por un tiempo en un intento de atemperarla, aunque no de resolverla. En el presente son dos los precios que fija el gobierno. 

Primero el dólar (fijo en 8,55) y segundo las tarifas, principalmente las eléctricas, de gas y ahora de naftas. Esto de fijar un precio mientras los demás aumentan en términos técnicos se lo conoce como ancla (tarifaria y cambiaria). Hay en este caso dos precios que se dejan fijos y así creernos que la inflación cederá. 

El ancla frena, no acelera

Por supuesto que mientras más se atrasan esos precios, cuando finalmente recuperan su atraso empujarán al resto de los precios al alza. Pero no son los causantes de la suba, son los responsables del freno. Cuando no alcanzan a frenar más todo se acelera, pero ellos no son responsables de la suba.

Esto es como tener un auto acelerándolo pero con el freno de mano puesto. En cuanto se saca el freno el auto acelera. Sin embargo, no es culpa del freno que acelere. El freno lo soportaba quieto en tanto podía, cuando se soltó, el auto se movió, pero la culpa es del acelerador no del freno. 

El problema de creer que el responsable de que se acelere el auto es el freno, es que de nuevo lo volverá frenar pisando el acelerador. Entonces  la pregunta siguiente es ¿cuánto tiempo másaguanta el freno de mano?Hasta que se rompa y entonces el auto salga disparado sin control.

Es por eso que muchas veces fijar algunos precios básicos de la economía tienden a frenar la inflación retrasándolos durante todo el  tiempo posible, hasta que finalmente el atraso es tan grande y forzoso que no hay ancla capaz de sostenerlo.Y aquí es donde mis amigos ven que la inflación sube y le echan la culpa al dólar.

Los datos

De hecho voy a tomar la variación del dólar desde el año 2010 y la inflación, lo cual muestra que el dólar quedó tan atrás que es muy injusto echarle la culpa de la inflación. 


Como se ve, el año donde estuvieron parejos fue el 2013, pero ni aún en 2014 el dólar pudo subir tanto como la inflación. Entonces ¿cómo podría ser la suba del dólar el culpable de la inflación?.

Inflación de costos o de demanda

De hecho, en estos días se comenta que la inflación ha cedido un poco debido a la recesión y eso no es totalmente cierto. Por supuesto que tener una demanda floja  frena el aumento de precios, pero si hay aumento de costos, los precios hay que subirlos igual. 

La inflación no fue más alta porque se fijó el precio del dólar y las tarifas. Con las consecuencias de un mayor déficit fiscal y más recesión. No es por falta de demanda, es que algunos costos ya no subieron. Pero ya han comenzado, tanto impuestos (ABL, patentes) como peajes. Luego vendrán los aumentos salariales, y el resto.

Por lo tanto, la inflación no sube más en estos meses porque se decidió fijar cada vez más precios, pero se sigue pisando el acelerador. Cuando el freno se rompa, finalmente el dólar subirá para compensar el atraso que tuvo y será, nuevamente para mis amigos, el responsable de la inflación.

Y así comenzará nuevamente el círculo argentino de usar el dólar como ancla, como lo hizo Martínez de Hoz, como lo hizo la convertibilidad de Cavallo y como lo está haciendo hoy Kicillof. Seguimos sin aprender de nuestra propia historia, pero ya buscaremos a quien echarle la culpa cuando otra vez terminemos mal.

El problema de la economía argentina es la inflación y no el dólar. Cuando entendamos eso, cuando tengamos una economía más estable, más previsible, cuando con 100 pesos podamos comprar más o menos lo mismo de un año a otro, es que no le daremos tanta importancia al dólar.

Mientras tanto, no deberíamos olvidar que el dólar es la fiebre, en tanto que la inflación, la enfermedad.


La deuda externa aumentó u$s 11.600 millones en un año

Según el informe de Balance de Pagos del Indec, los compromisos de los sectores público y privado se incrementaron 8,7% internual y llegaron a u$s 145.366 millones

La deuda externa aumentó u$s 11.600 millones en un año

La deuda externa bruta total, pública y privada, aumentó 8,7% interanual hasta fines de septiembre, hasta los u$s 145.366 millones, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Las obligaciones del Estado y los privados con el exterior nominadas en moneda extranjera se incrementaron así en u$s 11.694 millones en doce meses.

Según el informe de Balanza de Pagos del Indec, la deuda del sector público no financiero y el Banco Central alcanzó la cifra estimada de u$s 74.866 millones. La cifra comprende tanto la normalización de pagos al Club de París (ya se amortizaron u$s 641 millones) y la emisión de bonos para pagar la expropiación de YPF a Repsol (unos u$s 6.000 millones). La deuda pública se redujo en el tercer trimestre u$s 1.747 millones respecto del trimestre anterior.

La deuda del sector privado no financiero se estimó en u$s 67.385 millones y creció u$s 317 millones desde el periodo anterior.

En tanto, la deuda del sector financiero (sin Banco Central) creció en u$s 121 millones de un trimestre a otro y llegó a los u$s 3.095 millones debido al incremento del 8% en las líneas de crédito, indicó el Indec.

La deuda externa total, pública y privada, pasó así a representar el 26% del PBI al segundo trimestre del año, según los últimos datos disponibles. La deuda externa garantizada del sector público no financiero pasó a representar el 13%. Lo mismo ocurre con la deuda privada, que también significa el 13% del PBI.

La deuda externa no contempla colocaciones intra sector público ni emisiones efectuadas en pesos en el mercado interno.

Nuevo déficit

La cuenta corriente volvió a mostrar salida neta de divisas en el tercer trimestre, esta vez de u$s 736 millones. La cifra significa una caída del 55% respecto al déficit del mismo periodo de 2013.

De acuerdo con el Indec, el desequilibrio responde a que el superávit comercial (u$s 1.989 millones en el trimestre) fue menor al déficit de la cuenta rentas (u$s 2.762 millones).

Por su parte, la cuenta financiera tuvo un saldo favorable de u$s 1.235 millones de dólares, lo que representó un incremento del 8% en comparación con el mismo trimestre de 2013.

El organismo indicó que el sector público no financiero y el Banco Central tuvieron egresos netos de u$s 389 millones, mientras que el sector financiero (excluido el BCRA), registró ingresos por u$s 595 millones. En tanto, el sector privado no financiero registró ingresos netos por u$s 628 millones, en gran parte debido a la reinversión de utilidades.

A su vez, el Indec indicó que durante el segundo trimestre las reservas cayeron u$s 983 millones y cerraron 27.866 millones. El dato del organismo estadístico no contempla la recuperación de las reservas que comenzó a partir de noviembre, cuando el Banco Central activó el swap cambiario con China por un total de u$s 2.300 millones hasta la fecha.

Las reservas internacionales pasaron así a cubrir el 19% de la deuda externa.

Desde enero, habrá que ganar casi $ 10.000 para comprar dólar ahorro

Menos contribuyentes podrán comprar dólares a $ 10,27. El sueldo en mano deberá ser de $ 9.432 para acceder a divisas. Es porque aumenta el salario mínimo, vital y móvil

por MARIANO GORODISCH Buenos Aires 

Desde enero, habrá que ganar casi $ 10.000 para comprar dólar ahorro

A partir de este viernes, menos contribuyentes tendrán acceso a comprar dólares a $ 10,27, como cotiza en su versión "ahorro", ya que al oficial se le suma la alícuota del 20% de la AFIP. Desde enero, habrá que ganar al menos $ 9.432 de bolsillo, cuando hasta ahora el requisito era de $ 8.800.

Es porque aumenta el salario mínimo, vital y móvil, de $ 4.400 a $ 4.716, y se requiere el doble de ese sueldo para poder tener acceso a la moneda extranjera. Cuando comenzó esta liberación parcial del cepo, a fines de enero pasado, bastaba con percibir $ 7.200, que en septiembre se elevó a $ 8.800, al compás de la suba del salario mínimo, vital y móvil.

Durante este año, se vendieron u$s 2.941 millones de dólar ahorro a 4,6 millones de contribuyentes. El 91,5% de la gente prefiere pagar el 20% de recargo de la AFIP con tal de tener las divisas en su poder, mientras sólo el 8,5% decide dejarlo en caja de ahorro en el banco para abonar sólo $ 8,56 por cada billete estadounidense.

Hay que tener en cuenta que, si bien la alícuota del 20% luego puede descontarse por ganancias o bienes personales, se lo recibe recién en abril del año que viene, con lo cual el impacto de la inflación lo reduce en términos reales.

Freno de mano al blue

Esta versión de dólar para tenencia sirvió en gran medida para calmar el avance del blue, ya que se puede adquirir hasta u$s 2.000 mensuales para quienes ganan más de $ 100.000 netos. Por un lado, porque el excedente en pesos fue para comprar estos billetes subsidiados.

Por el otro, porque muchos usan este método como un extra para poder llegar a fin de mes. Entonces, hacen el "puré", como se denomina en la jerga financiera a comprar en el mercado formal y revenderlo en el informal.

A principios de mes, cuando suele haber mayores ventas de dólar ahorro, el blue tiende a aplacarse, por la cantidad de gente que se sube a la ciclovía de la bicicleta financiera, que tuvo su máximo apogeo a fines de septiembre pasado, cuando el billete llegó a valer $ 16 y el "puré" era de casi el 60%, lo que produjo una ganancia para nada despreciable.

Sin monotributistas

Según datos de la AFIP, el 94% de quienes tuvieron acceso al dólar ahorro trabajan en relación de dependencia, el 5% son autónomos y sólo el 1% monotributistas, que tienen casi vedada esta puerta.

De quienes están en relación de dependencia, el 64% pertenece al sector privado y el 36% al ámbito público. De ese total, el 52% se desempeña en el Estado nacional, el 44% en el provincial y el 4% en el municipal.

El ranking de los bancos

El ranking de bancos que más venden estos dólares para tenencia lo encabeza el Santander con el 18,7% del share, seguido por el Galicia con el 12,9% y el BBVA Francés con el 12,4%.

Completan el listado el Nación con el 7,4%, el HSBC con el 5,8%, el ICBC con el 5,5%, el Citibank con el 5,2% y el Ciudad con el 4,8%. El escalafón lo sigue el Provincia con el 4,7%, el Patagonia con el 4,1%, el Macro con el 3,7% y el Credicoop con el 2,2%. Completan la tabla de posiciones el Itaú con el 1,9%, el Nuevo Banco de Santa Fe con el 1,5%, el de la provincia de Córdoba con el 1,3%, al igual que el Superville. Con el 0,5% del share figuran el Hipotecario, el Comafi y el de la Pampa, mientras Piano ostenta el 0,4%.

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